La paradoja del uso del smartphone es que, al mismo tiempo que nos conecta con el mundo, nos separa del contacto más inmediato, ahí donde interactuamos con ese otro que tenemos a pocos metros de distancia. Pensemos, por ejemplo, en una pareja que sale a cenar y mientras esperan que les llegue la comida cada uno presta atención a la pantalla de su móvil. ¿Sabíais que existe un mal que se llama “Cuello de mensaje de texto”?

Es por todo esto que el artista suizo Gerry Hofstetter, con el apoyo de SWISS, busca promover lo que denomina “el arte de prestarnos mayor atención” (The Art of Attentiveness). ¿Cómo? A través de una serie de instalaciones lumínicas en distintos edificios europeos en los que proyectará ojos gigantes.

Gerry Hofstetter es un especialista en este tipo de instalaciones. Recuerdo haber leído sobre la proyección que hizo el 14 de abril de 2012 para conmemorar los 100 años del desastre del Titanic: en un iceberg gigante en el Ártico proyectó una imagen del transatlántico británico en sus dimensiones originales.

Con sus proyecciones enmarcadas en “el arte de prestarnos mayor atención”, el artista busca que nos miremos más a los ojos, una superficie que, a diferencia de la pantalla, resulta opaca, ininteligible (se suele decir que los ojos son la ventana al alma, pero nunca se aclara que esa ventana es de vidrio esmerilado). ¿Por qué mirarnos a los ojos entonces? Porque así podremos entablar relaciones más humanas y empáticas. ¡Y conversar!

Las obras efímeras de Gerry Hofstetter se han podido ver en el Real Observatorio de Greenwich en Londres, en el hotel Fairmont Vier Jahreszeiten de Hamburgo y en la Ópera de Viena. El último edificio en agregarse a la lista fue el Templo del Tibidabo, en Barcelona, en el que se iluminó tanto la fachada como el interior con ojos gigantes que se veían a la distancia gracias a la ubicación privilegiada de este ícono arquitectónico de la ciudad.

Los próximos destinos de este curioso proyecto serán París y Milán. Como cierre, Gerry Hofstetter hará un evento en Suiza en el que proyectará los ojos de todos aquellos que quieran participar y manden fotos de sus ojos a través de un módulo que denominó “selfies” y al que se puede acceder desde la página de SWISS.

En un mundo cada vez más vertiginoso en el que no despegamos los ojos de una pantalla, Gerry Hofstetter propone mirarnos a los ojos y prestarnos más y mejor atención.