Imagen: REUTERS/SGT AARON PATALUNA/ADAMS

Con las constantes imágenes de gente tomándose selfies mientras conducen, que en más de una ocasión han terminado en accidente, no es de extrañar que, sobre todo en el caso de los aviones, en los que hay que tener una mayor diligencia por la atención que requiere, tomarse selfies acabe en un accidente aéreo que le ha costado la vida a dos personas en los Estados Unidos.

Al menos así lo apunta la National Transportation Safety Board en lo referente al accidente aéreo del Cessna 150K que tuvo lugar en Colorado. Según esta entidad gubernamental, el accidente muy probablemente se produjo porque el piloto se distrajo al momento de tomarse un selfie con su smartphone al poco tiempo de despegar, o al menos eso indican los códigos de tiempo de las fotos de su terminal en el momento de accidente de avión.

Eso si, la misma organización apunta a que el piloto probablemente no cumplia lo requisitos que exigen este tipo de vuelos, por lo que si además le sumamos el selfie, la situación apunta a un descontrol que provocó que el aparato se precipitase al suelo. El informe de la NTSB parece que apunta al selfie como culpable, pero desde luego, no lo afirma con rotundidad. Sin duda es un hecho que, pese a ser aislado, puede cambiar los requisitos sobre telefonía a bordo de aeronaves privadas.