Te he hablado del grafeno, de cómo una empresa española puede revolucionar y dar un severo golpe sobre la mesa en la que se toman las decisiones en materia de baterías para los coches de próxima generación. Pero Samsung confirma su apuesta por seguir otro camino, el del electrolito sólido al participar en la ronda de financiación para Seeo, una compañía especializada en este tipo de baterías.

La guerra entre las baterías de grafeno y las de electrolito sólido no ha hecho más que comenzar.

Seeo es una compañía muy importante para que veamos autonomías decentes en los coches eléctricos. Entre sus hitos se encuentra alcanzar una densidad de 350 Wh/kg, aunque su objetivo es, al menos, llegar hasta los 400 Wh/kg para satisfacer las necesidades de Samsung y sobre todo, sus clientes, que van a reclamar estos datos dentro de muy pocos años.

Este dato es más del doble de lo que tenemos actualmente en coches como el Focus eléctrico, el Leaf, ZOE, i3... que alcanzan los 130 Wh/kg, por lo que con una simple regla de tres sacamos que podemos estar ante autonomías en coches compactos de 600 kilómetros. Sí, el Tesla Model S lo supera, pero no comparemos compactos con berlinas de lujo, y además, de un gran tamaño que permiten albergar baterías mas grandes.

electrolito sólido

El principal logro de Seeo es que ha conseguido lograr baterías más seguras que las actuales al sustituir los electrolitos líquidos inflamables que tienen las baterías de iones de litio actuales por el electrolito sólido, que ni es volátil ni inflamable. No solo hablamos de una mayor capacidad sino una mayor seguridad. El siguiente paso es que se consiga alcanzar un número elevado de ciclos sin que las propiedades de estas baterías de electrolito sólido se vean mermadas.

Y por lo que parece no sucederá porque los responsables prometen más durabilidad, un rango de temperatura de funcionamiento más amplio (-40º hasta 70º) y sobre todo, aseguran que este tipo de baterías no tienen efecto memoria.

Samsung es uno de los grandes protagonistas en la fabricación de baterías para coches eléctricos y parece ser que apuesta todo al electrolito sólido. Así pinta el futuro en este sector, dos campos se abren: el grafeno y el electrolito sólido. ¿Cuál acabará triunfando?