La comunicación entre coches es una de las grandes apuestas de los fabricantes para los próximos años, junto con el desarrollo de los vehículos eléctricos y sistemas para mejorar la seguridad. Pensábamos que este tipo de comunicación tardaría muchos años en llegar a la fase de pruebas reales pero 2015 será su año, será su lanzamiento oficial como apuesta para reducir a 0 el número de víctimas en accidentes de tráfico.

Toda la inversión en reducir el número de víctimas en los accidentes de tráfico es muy necesaria.

El principal problema a resolver es el protocolo de comunicación, que deberá ser universal para todos los fabricantes, mercados e infraestructura (semáforos por ejemplo). Aquí no sirve que el que llegue primero imponga su sistema porque puede significar que nunca se pueda poner en marcha este proyecto a gran escala. No cometamos los mismos errores que con la llegada del vehículo eléctrico. Por ahora Toyota y Volvo parecen ser los alumnos aventajados, pero solo es el inicio, habrá que conocer que sistema tiene más tirón y cual consigue un mayor número de adeptos.

Toyota será uno de los primeros fabricantes, junto con Volvo, en poner a prueba este tipo de tecnología de comunicación entre coches usando la banda de los 760 Mhz en Japón, el país donde se realizarán estas pruebas. El objetivo de este tipo de sistemas es predecir posibles situaciones de peligro y evitarlas. Ejemplos hay muchos, como cruces con poca visibilidad, pasos de peatones, semáforos, cambios en la señalización por obras...

El gobierno japonés ha sido el primero en ayudar a un fabricante a poner en marcha este proyecto, si bien es cierto que Toyota es de origen japonés, pero hay que dar el paso y animar al resto a hacerlo. Casi todos los grandes están apostando por este tipo de sistemas, BMW, Ford, Volvo, Toyota, Mercedes Benz... El objetivo es común, evitar accidentes de tráfico y conseguir hacer de la tarea de conducción algo más segura. ¿Lo conseguirán?