Empezar a **perder peso**, encontrar **trabajo**, **dejar de fumar** o **encontrar pareja** son sólo algunos de los diferentes propósitos que suelen hacerse cuando empieza un nuevo año. En lo que al mundo de la imagen respecta, también podemos encontrar algunos proyectos fotográficos que pueden ayudar a desarrollarnos creativamente, y escapar así del estancamiento creativo que se sufre en ocasiones.

Aunque todo depende de nuestras aspiraciones como fotógrafos, desarrollar un proyecto es una forma de establecernos **una rutina** en la que podamos sacar todo el partido posible a nuestras habilidades. Algo que vamos desarrollado de forma paulatina y con esmero, se puede convertir finalmente en una obra digna de admiración por muchos otros.

## Una foto cada día

Aunque puede parecer algo simple, lo cierto es que se trata de algo difícil de cumplir. Es un proyecto que resulta ideal para representar una evolución o cambio sobre algún aspecto concreto, ya sea en nuestra imagen o en los diferentes lugares que visitamos.

Montar un **timelapse** con todas las imágenes que hemos ido recopilando, puede permitirnos comprobar en pocos minutos escenas que normalmente cambian a velocidades muy lentas. Un efecto visual que, como mínimo, puede ser curioso.

## Crea un blog

Decidirnos a tener nuestra propia página puede ser también una buena forma de motivarnos fotográficamente. El hecho de disponer un espacio propio en donde alojamos las fotos, resulta ideal para mostrar al público todas nuestras creaciones.

El proceso es sencillo, y más teniendo en cuenta las facilidades que actualmente disponemos para crear una página atractiva mediante servicios como **Tumblr** o **WordPress**, el cual podemos ajustar con diferentes plantillas para que se adapte exactamente al tipo de servicio que deseemos ofrecer.

## Emprende como profesional

Es algo que puede asustarnos, tener miedo después de que se nos encargue un trabajo es algo normal. Recibimos un sueldo, pero eso también deriva en que están puestas una serie de expectativas sobre el producto que podamos presentar.

Pero para empezar a tener experiencia, debemos dar el paso y aventurarnos a intentar abarcar terreno en el mundo profesional. Si lo que deseamos es ganar algo de dinero, obviamente no debemos darnos automáticamente de alta como autónomos, sino que podemos empezar con pequeños proyectos para finalmente crearnos un ***portfolio*** que podamos enseñar a los futuros clientes. Se trata de labrarse **una reputación** en el sector.

## Organiza tu biblioteca

Puede que no sea un proyecto fotográfico como tal, pero si una proposición que nos ayudará a mantener nuestras imágenes en un lugar accesible. La fotografía digital ha provocado que realicemos miles de imágenes sin preocupación alguna, algo que puede parecer positivo, pero que resulta un problema si no se hace una buena organización de nuestras tomas.

Es un buen momento para decidirnos a organizar correctamente las imágenes de nuestro disco duro. Mediante las bibliotecas de programas como **Lightroom**, podemos establecer diversos criterios para acotar la búsqueda de nuestras fotos, algo que agradeceremos en el momento de intentar recuperar alguna instantánea en concreto.

## Vuelve a la fotografía analógica

A veces se sufre algo de **estancamiento creativo**, nos aburrimos de los métodos y formas que existen para hacer fotografía. Puede que retroceder al pasado nos sirva valorar más el presente.

Muchas personas alaban el encanto que tenía la **fotografía analógica**. El factor de tener un carrete limitado a varias imágenes, también puede provocar que cuidemos más aspectos como la toma. Es algo que nos permitirá contemplar de forma diferente el proceso creativo, y que puede servir para posteriormente retomar la fotografía digital con más motivación.

## Practica diferentes técnicas

Cuando, al igual que en punto anterior, nos obstruimos creativamente y no simpatizamos demasiado con la idea de utilizar una cámara análoga, también existen otros métodos que nos pueden ayudar a superarlo.

Normalmente, cuando realizamos fotos solemos entrar en unos cánones que trasladamos tanto a la hora de tomar fotos, como de la edición. Esto provoca que **la monotonía** caracterice a nuestro trabajo, y que por lo tanto se ofrezca muy poca diversidad en sus formas.

Intentar aprender nuevas formas de edición, comprender nuevas técnicas de iluminación o herramientas para realizar nuestra imagen, son sólo algunas de las diferentes técnicas que podemos emplear para intentar encontrar originales métodos que fomenten también nuestra creatividad.