Quien tenga un iPhone desde 2008 o 2009 recordará bien la diferencia entre los juegos de la App Store de entonces y los actuales. Si no, un buen ejemplo es cualquier título de Angry Birds. El original, el del pelotazo, costaba menos de un dólar… y se acabó. Con ese dólar se obtenía el juego completo e ilimitado. Una vez dentro, todo se limitaba a superar niveles y logros. Los títulos más recientes, como el escandaloso Angry Birds Epic, son bien diferentes.

Goblin Sword es una especie en peligro de extinción: un juego fantástico que cobra un precio ajustado por descargarlo y no tiene compras in-app.No es que esté en contra del free-to-play o de las compras in-app. Bien desarrolladas son una ventaja tanto para desarrollador como para consumidor. El problema es que algunos desarrolladores se han subido a la parra y o bien pretenden hacerse millonarios con su juego poniendo a la venta paquetes de monedas de más de 100 dólares o desbloqueos completos por más de 200 (¿estamos todos locos?), o bien viven de micropagos - realmente “micros” con la misma dinámica que las arcade de los 80: Insert Coin a cada rato, porque si no, Game Over. Eso cuando no tenemos que tragar banners publicitarios del tamaño de puños sin opción de desactivarlos pagando.

En esta especie de desierto en el panorama gamer de la App Store, hay algunos oasis. Algunos geniales, de hecho. Pero hoy hablo de uno que me ha supuesto un delicioso retorno al pasado, al juego honesto que se vende a un precio justo y definitivo, y además proporciona horas y horas de entretenimiento gracias a lo bien hecho que está. Es Goblin Sword, apenas ha hecho ruido en medios y redes sociales, y tras ese nombre que evoca a los RPG de finales de los noventa se esconde el mejor juego que he jugado nunca en iOS.

Este es el mapa con los tres entornos del juego. Dark Caves sólo saldrá cuando lo desbloqueemos al pasar niveles del segundo.

Lo voy a destacar aquí debajo, bien claro, para que quien haga una lectura diagonal se empape de ello:

Goblin Sword es un homenaje al videojuego móvil. Banda sonora perfecta, deliciosos y nostálgicos gráficos 16 bits, mecánica de juego adictiva.

En las últimas semanas me ha enganchado como ningún otro juego móvil lo ha logrado, repartiendo frustración y satisfacción a partes iguales (más frustraciones, ok). Los primeros niveles son, por supuesto, sencillos. Vamos adaptándonos a la dinámica del juego y calentando nuestros pulgares: los humanos no se pueden atacar (tampoco aparecen tras el tercer nivel), las vasijas y jarras contienen monedas o joyas, cualquier animal nos hará daño por adorable que parezca, y hay cofres y diamantes escondidos, muy bien escondidos, que tendremos que encontrar si queremos finalizar el juego.

A medida que avancemos en el juego notaremos cómo tenemos que pasar de nuevo cada nivel un número vergonzoso de veces, y aún será peor cuando queramos lograr todos los cofres y diamantes. En ese caso además tendremos que tirar de mucha memoria y algo de habilidad. Los controles táctiles, el mayor enemigo de este tipo de juegos, están bastante bien resueltos y en ningún momento he echado de menos un control físico, como sí echo de menos con los juegos de conducción o los deportivos, o cualquiera de acción.

A los más nostálgicos les recordará a algunos juegos de aventuras clásicos de Mega Drive o Master System, como los Wonderboy in Monster World o Wonderboy in Monster Land. Sólo que con unos gráficos y un nivel de perfeccionamiento adaptados a 2014 (pese a los 16 bits). En serio, es el mejor juego que ha pasado por mi iPhone desde que llegó a mí mi primer 3G. Una obra de arte sin publicidad, sin compras in-app y con un funcionamiento maravilloso. El oasis. ¿Lo malo? Que es sólo para iPhone y no hay noticias de que lo pretendan portar a Android o Windows Phone. Sería fantástico.

Descarga: Goblin Sword en la App Store. 1.79 €.

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