La diferencia entre circular por un atasco con un coche con cambio manual y otro automático es muy importante en términos de comodidad. Pasar de cambiar de marcha, pisar el embrague, evitar que se cale... a simplemente acelerar y frenar. El siguiente paso es evitar incluso eso y solo es posible gracias a la conducción autónoma.

Como hemos dicho en más ocasiones, la conducción autónoma no puede llegar de un día para otro, hay que acostumbrar a la gente a usarlos, a que confiemos en ellos, a perderles el miedo, y eso pasa por dotar a los coches de poco en poco de diversas funciones autónomas, comenzamos con el aparcamiento y lo siguiente son los atascos, dos de las tareas más tediosas para el conductor.

El fabricante alemán Audi ha presentado su nuevo SUV Q7 y con él ha puesto en producción el sistema Traffic Jam Assist que se ocupa de realizar esta tarea en beneficio del conductor, de su tranquilidad y en muchas ocasiones, de su seguridad.

El sistema funciona con casi total transparencia para el conductor. Las únicas condiciones son que la velocidad no supere los 60 km/h y que la activación es manual, pero tan simple como pulsar un botón. Este dispositivo toma el control del coche (acelerador, freno y dirección) para circular con el coche en el atasco. Para que el sistema funcione hace uso de diferentes radares, cámaras y sensores que también se emplean para otros dispositivos como el control de velocidad adaptativo, el aviso de cambio de carril...

Además, y es quizá lo más importante, el gestor del coche en los atascos hace uso de la información del GPS y del resto de coches para poder gestionar la velocidad y por ello el consumo. Como sabrás, en los atascos es cuando más consume un coche por el uso de marchas cortas y aceleraciones y deleraciones. Este sistema puede reducir un poco el consumo al tratar de mantener una velocidad lo más estable posible.

En materia de seguridad, se tiene en cuenta al resto de coches por los posibles cambios de carril, frenadas de emergencia y un largo etcétera, aunque el conductor tendrá que estar pendiente de lo que hacen el resto de conductores, en eso, la tecnología todavía no puede entrar.