La gama Chroma de Razer tiene como finalidad darle al usuario la oportunidad de personalizar aún más sus herramientas de juego. Razer Kraken 7.1 Chroma es un ejemplo perfecto, continuando con la calidad acostumbrada que ofrecen se le añade la posibilidad de configurar su color y la manera de mostrarlo para dar un toque personal a los auriculares, algo que muchos jugadores pueden apreciar aunque no deja de ser una cuestión secundaria. Razer vuelve a potenciar así sus accesorios para jugadores poniendo sobre la mesa un gadget que puede dar mucho juego.

Hola de nuevo, Colores

Tengo que admitir que una de las cosas que más me ha gustado de Razer Kraken 7.1 Chroma son sus colores. No solo por la forma de personalizar cómo reaccionan los auriculares cuando están activos sino por todas las posibilidades que le veo. Gracias a Synapse, la interfaz propia de Razer, podemos configurar nuestros Razer Kraken 7.1 Chroma para que muestren el color que nos de la gana. Es más, podemos configurarlos para que vayan cambiando cíclicamente o que «respiren» en un color también.

Esto es genial si eres un amante de la estética y quieres mostrar tu personalidad mediante el color. Ver tus Razer Kraken 7.1 Chroma brillar en la oscuridad en un rojo pulsante es una sensación interesante. Pero es más, el SDK Chroma promete una mejor inmersión en el juego para todos aquellos programadores que quieran explorar la integración de los accesorios en la experiencia de juego. Los Razer Kraken 7.1 Chroma podrían perfectamente adaptarse a la iluminación, mostrar un estado concreto del juego o lanzar una señal luminosa a nuestros compañeros.

Como decíamos, esto es solo una cuestión superflua ya que la finalidad de los auriculares es ofrecer una calidad y una comodidad importantes. Pero Razer Kraken 7.1 Chroma tienen la propiedad de convertir esta propiedad secundaria en algo primario, una de sus características principales y de las cuales disfrutar mucho. Aunque todavía no se ha comenzado a explotar, creo que Chroma tiene bastante que ofrecer, algo que dependerá de las posibilidades que ofrezca el SDK y las ganas de los desarrolladores.
Chroma tiene la propiedad de convertir los colores en una cuestión primaria

Sonido y comodidad

Pero volviendo a cuestiones más puristas, el objetivo principal de unos auriculares no es otro que ofrecer una calidad de sonido mínima mientras que los llevamos cómodamente. En ese sentido los Razer Kraken 7.1 Chroma cumplen su cometido. En cuestiones sonoras no son los mejores del mercado y eso se aprecia desde el primer momento, pero su calidad entra dentro de la gama media con bastante holgura.

Especialmente remarcable es su gestión de bajos, que llegan a ser muy inmersivos sin que estropeen el resto del sonido. Se nota que los Razer Kraken 7.1 Chroma han sido especialmente diseñados para gamers, dejando un poco de lado a los melómanos. Este detalle es un punto un tanto negativo para Razer, pero no quiere decir que los Razer Kraken 7.1 Chroma no estén bien para disfrutar de la música.

Simplemente tanto por su formato de conexión como por su gestión del sonido, los Razer Kraken 7.1 Chroma están más destinados a jugar que a resaltar los matices musicales. De hecho las posibilidades de usar su 7.1 mientras echamos una partida se aprecian bastante. No son capaces, como casi ningún auricular, de usar el sonido completamente envolvente debido a la distancia a la que están de la oreja, pero el efecto es más que suficiente.

De hecho, jugar algún juego de terror con los Razer Kraken 7.1 Chroma es una experiencia muy gratificante, especialmente si lo haces a oscuras, ya que entre su ampliación de bajos y la luz de Chroma se le puede sacar más sabor a la experiencia. La comodidad, por otro lado, sí es notable. No son las mejores almohadillas del mercado pero con Razer Kraken 7.1 Chroma las orejas están muy cómodas y la diadema se adapta a la perfección, haciéndose un conjunto que puedes llevar durante horas sin darte cuenta.

La experiencia está en los detalles

Dejando de lado la calidad de sonido y su comodidad, el resto de características de Razer Kraken 7.1 Chroma es lo que produce la experiencia final. Me refiero, obviamente, a los detalles. En esto tienen varias cosas positivas y algunas negativas. Por ejemplo, el conector usb. Este resulta especialmente limitante. Aunque esta gama esté diseñada especialmente para gamers el condenar a los Razer Kraken 7.1 Chroma a usar únicamente con un PC es un error.

En primer lugar esto los limita muchísimo como opción de compra para muchos usuarios y puede resultar su verdadero talón de Aquiles. En segundo, esto te obliga a gastar un slot usb en exclusiva cosa que actualmente puede suponer que tengas que elegir entre acceder a tu disco externo o escuchar lo que venga de tu ordenador. Otro detalle negativo al respecto es la gestión de sonido que a veces resulta torpe tanto en windows como en OSX a pesar de los excelentes esfuerzos de Synapse.

Hablando de esto, pasamos a las cuestiones positivas que en mi humilde opinión superan a las negativas. Aunque la gestión con Synapse, la interfaz de Razer, resulte un poco burda a veces se notan los esfuerzos de Razer por mejorar su «suavidad» ya que continuamente salen parches nuevos y en pocas semanas yo mismo he visto como el dispositivo funcionaba cada vez mejor en lo referente a cosas como Chroma o la ecualización de sonido.

La sincronización entre dispositivos es también un detalle muy positivo tanto para el uso de Chroma como para poder mantener tus perfiles preferidos aunque cambies de dispositivo constantemente. La sensación de ver todos tus accesorios Razer Chroma en sintonía es muy agradable, digna de pensarse dos veces si hacerte con todo el equipo como si un set completo de algún MMO se tratase.

Además, Synapse te da bastante opciones para gestionar tanto la entrada como la salida de sonido a tu gusto. Se han dejado pocos detalles pero al mismo tiempo es lo suficientemente simple como para que cualquier usuarios pueda conseguir el resultado que quiere con unos pocos clicks. Y, repetimos, podrás guardarlo para conservar siempre el perfil y sincronizarlo, algo que se agradece muchísimo.

Por último, la calidad de los materiales es bastante decente. Mientras que las almohadillas, a pesar de ser muy cómodas, son las que presentan un aspecto de menor calidad en comparación con otros productos, lo cierto es que son limpias y ligeras. Los auriculares en si sí que desprenden una sensación de ser de calidad y la diadema es bastante decente mostrándose muy agradable al tacto a pesar de ser de plástico.

Conclusión

En definitiva, los Razer Kraken 7.1 Chroma son una muy buena opción como gama media, especializada en gamers y que gana muchos puntos si tenemos otros productos de Razer y más aún si estos son de la gama Chroma. Tal vez no sean la decisión acertada para poder disfrutar de la música allá donde vayamos, lo que limita un poco su uso, pero se defienden bastante bien dentro de su gama.

Pros

  • La personalización gracias a Chroma y su sincronización con otros productos de Razer
    Su gestión de bajos y las posibilidades de ecualización
    * Su micrófono

Contras

  • Conector USB que limita bastante su uso
    Gestión de sonido un poco torpe con el SO y que depende demasiado de Synapse 2.0

Ahora en Hipertextual

Suscríbete gratis a Hipertextual

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Enviaremos todas las mañanas un correo electrócnio con las historias y artículos que realmente importan de la tecnología, ciencia y cultura digital.