Las segundas generaciones de los vehículos eléctricos van a presentar algunas soluciones propuestas por los usuarios de las primeras versiones de modelos como el Nissan Leaf, el Chevrolet Volt y un largo etcétera. Estas quejas han ido siempre por la falta de autonomía, la falta de puntos de recarga y sus elevados tiempos, duración de las baterías... pero también hay un gran número de sugerencias para hacer más confortable ciertas acciones.

Casi todos los vehículos eléctricos están equipados con un navegador GPS que puede calcular las rutas más ecológicas y una de las sugerencias es que se pueda calcular la ruta más eficiente desde el punto de vista del consumo energético. A veces puede compensar recorrer algunos metros más para ahorrar electricidad.

Las sugerencias de los conductores han sido muy importantes para realizar estos cambios.

Usando también el GPS, los próximos coches eléctricos, podrán reconocer cuándo llegan al domicilio para poner a cargarse automáticamente gracias a los futuros sistemas de recarga inalámbrica. Será tan sencillo como llegar a la plataforma instalada en las casas y cerrar el coche. Éste sabrá que está en casa y que debe cargarse.

Además podremos programar este tipo de recargas para indicarle si tenemos contratada algún tipo de tarifa nocturna para la electricidad donde nos será más barata la carga del coche eléctrico. Si esto no fuera suficiente, también podremos preseleccionar el nivel de carga deseado o mínimo que debe tener el coche cuando vayamos a cogerlo.

Si alguna vez has podido conducir y gestionar un coche eléctrico habrás notado que unas simples barritas no son suficientes para medir la cantidad de energía restante en las baterías. Por eso, las siguientes generaciones estrenarán un nuevo panel de instrumentos con información más útil y detallada así como aplicaciones móviles más precisas.

Estos cambios, y muchos más, serán los que veremos en los próximos coches eléctricos, mejoras para hacerlos más útiles, interesantes y esperemos que con mayor autonomía.