agujeros negros

Atención, alerta de spoiler. Si todavía no has visto Interstellar te aconsejamos encarecidamente que no sigas leyendo y corras a por tu entrada. ¿Todavía sigues aquí? Muy bien, tu lo has querido. ¿Qué ocurriría si nos enfrentásemos en la realidad a un problema como el de Interstellar? Vamos a ver la ciencia que hay detrás.

Cuidado, spoilers

Lo creamos o no, la ciencia no siempre arruina todo lo que toca. Aunque por desgracia, Interstellar podría ser vista con otros ojos después de echar un vistazo a lo que la ciencia tiene que decirnos al respecto. En primer lugar, como todas las películas, tiene una serie de errores, pero en este caso de proporciones catastróficas. Por otro lado, y para maravilla de muchos, el agujero negro, el verdadero protagonista, es una de las mejores interpretaciones cinematográficas realizadas hasta la fecha. Así que una de cal y otra de arena. Aún a pesar de todo, Interstellar es una buena película, como ya os comentamos, así que tomad esta crítica como algo divertido y ni mucho menos destructivo. ¿Qué ocurriría si nos encontrásemos en la situación que plantea Interstellar? Vamos a verlo.

  1. Preparando una misión imposible
  2. Viaje hiper-espacial
  3. Bajo un sol de media noche
  4. No todo ha de ser correcto

Preparando una misión imposible

De nuevo, y por última vez, total y absoluta alerta de spoiler, una vez pasada esta línea la película tendrá pocas sorpresas. Estáis avisados así que continuemos. En el mundo que plantea interstellar la humanidad es presa de un desastre ecológico sin precedentes donde miles de millones de personas mueren, la economía está hecha trizas y la situación socio-política es cuanto menos exasperante. En todo este panorama, el protagonista consigue llegar a una base secreta de la NASA donde le explican la existencia de un agujero de gusano cerca de Saturno que ha sido explorado y que lleva a un sistema donde podría haber un planeta habitable.

En dicha situación, es más bien imposible que una entidad como la NASA, una organización bastante superflua en cuestiones de emergencias a nivel mundial de carácter básico, sobreviva con una base operativa capaz de construir naves espaciales que pudieran llegar más allá de Saturno, atravesar un agujero de gusano, cuyo núcleo no es otra cosa que un agujero negro y transmitir información sobre un nuevo sistema habitable. Es sencillamente imposible por cuestiones meramente económicas. Lo que ocurriría en la realidad, como mucho, sería que los remanentes de la NASA podrían haber descubierto un agujero negro, sí.

...Lo máximo que podríamos hacer es añorar lo que un día vimos y jamás podremos alcanzar Si lo hubiéramos podido explorar antes de la caída de la civilización tal y como la conocemos, lo máximo que podríamos hacer es añorar lo que un día vimos y jamás podremos alcanzar. Eso aunque hubiese una organización secreta "muchimillonaria" todavía por ahí dispuesta a todo. No por nada, sino por que los proyectos espaciales no solo requieren de mucho dinero, sino de una sociedad tecnológica capaz de afrontar un proyecto semejante, algo verdaderamente difícil.

Otros detalles, aunque más tontos, y como bien los resaltaba Phil Plait para Slate, también se saltan la lógica: un silo secreto situado junto a los edificios de oficinas, (el lanzamiento de un cohete es algo un tanto ruidoso y peligroso) o el hecho de que la nave haya de ser tripulada cuando actualmente poseemos robots más sofisticados y capaces de analizar todo lo que en la película se tiene que analizar sin que necesitemos posarnos sobre un planeta. Aunque claro, si tenemos todo esto en cuenta no hubiera habido película, así que vamos a pasar por alto todo esto y seguiremos adelante.

Viaje hiper-espacial

Ahora supongamos que nos montamos en la nave, y tratamos de viajar al otro lado. Aunque Interstellar lleva bastante bien la teoría de cómo sería un agujero de gusano en la realidad, pasa un pequeño detalle por alto. ¿Cómo sobreviviríamos al viaje? El agujero negro que forma el núcleo de la singularidad en Interstellar está basado en el modelo descrito por Einstein y Rosen. En este modelo dos puntos pueden conectarse a través del espacio de manera que se puede viajar en un instante a través de lo que de otra manera sería un espacio de miles de millones, de billones de kilómetros (o más). Hasta ahí bien.

Atravesar un "agujero negro" simplemente nos destruiría hasta niveles difíciles de entender a pesar de que se ha demostrado que se puede atravesar un agujero de gusano. Lo que nadie explica es que los agujeros negros, no son tales. Según el modelo de Schwarzschild, que explica más concretamente en qué consiste el "núcleo duro" (figuradamente) del agujero, éste no es otro que una bola densa de materia, una singularidad. De hecho es tan densa que ni la luz puede escapar y por ello se llaman agujeros negros. Dos agujeros negros pueden conectarse a través del espacio mediante un puente de Einsten-Rosen, grosso modo, y a esto es lo que llamamos un agujero de gusano. Pero dichos túneles no son estables más que fracciones del tiempo que conocemos. Tanto que ni la luz es capaz de atravesarlo, entre otras cosas.

Ahora, con nuestra nave nos encontramos frente a la singularidad dispuestos a hacer lo imposible para atravesar el túnel. ¿Qué ocurriría? Probablemente (más bien con toda seguridad) la titánica, colosal, increíblemente primigenia fuerza simplemente nos haría desaparecer, y eso sin toparnos con la singularidad de su centro; nos eliminaría de cualquier tipo de existencia conocida. Y es que hablamos de una de las fuerzas más monumentales del universo, algo que es sencillamente imposible evitar. Pero milagrosamente, y por sexta o séptima vez, según Interstellar, lo conseguimos, así que veamos que ocurre entonces.

Bajo un sol de media noche

Llegamos al otro lado y nos encontramos con un sistema de tres planetas. Estos orbitan alrededor de un agujero negro. Muy bien, ¿hemos dicho que un agujero negro no deja escapar la luz? Obviamente no es capaz de producir luz tampoco. ¿Y cómo va a ser un planeta habitable sin luz ni calor? Lo más lógico, suponiendo que los planetas orbiten un agujero negro y estos no se precipiten irremediablemente sobre él, es que sean lugares increíblemente fríos, desiertos yermos de polvo, rocas y hielo, bajo un sol negro.

Ahora, un tema más complejo. Efectivamente cerca de un agujero negro el tiempo se dilata. De hecho, en la singularidad, el tiempo deja de tener sentido. Pero para que esto se aprecie en un planeta en la medida que explica Interstellar, éste debería situarse prácticamente en su superficie. Para que un planeta pudiera orbitar un agujero negro sin caer sobre él haría falta una órbita tres ves mayor que el propio agujero negro. Y en ese caso el tiempo solo iría un 20% más despacio, es decir que una hora en el planeta equivaldría a una hora y 12 minutos de la tierra.

No todo ha de ser correcto

Aunque sin embargo, hay que admitir que hay cosas que sí lo son en Interstellar. Y además bastante correctas. Como bien decíamos la interpretación del agujero negro así como muchos de los sucesos asociados a su presencia están muy bien. No por nada el físico Kip Thorne, ya retirado, ha sido uno de los asesores científicos de la película. Según el propio físico, este agujero negro es una gran simulación para ser ciencia ficción. Un agujero negro que proviene de una estrella que colapsó y que deja la impresionante visión de lo que probablemente veríamos si de verdad nos encontrásemos en una situación como la de Interstellar.

Nos referimos, por supuesto, a la famosa imagen insignia de la película. En ella vemos la singularidad, el agujero negro, rodeado de un disco de acreción. Este es un chorro informa de materia girando y ardiendo a niveles increíbles. Tanto que la luz es capaz de escapar del efecto del agujero, observándose como un anillo. Esta imagen es bastante fiel a lo que veríamos pero por desgracia si lo hiciésemos probablemente no podríamos contarlo ya que la La simulación visual del agujero negro es fruto de un gran asesoramiento científicoradiación emitida, la energía liberada, acabaría con toda la materia en el estado en el que la vemos ahora mismo.

Pero es que no todo tiene que ser "científicamente correcto". Al menos cuando hablamos de una película de ficción. Aunque los frikis de la ciencia apreciamos el intento y nos mordemos las uñas con los fallos, la película sigue teniendo valor por lo que es. Como bien valoramos en su momento, Interstellar es una buena película a pesar de ser eso mismo, una película. Por desgracia (o por suerte) nunca podremos vivir los acontecimientos de Interstellar. De hecho sería casi imposible vivir algo parecido, pero como concepto no está mal. Mientras tanto existen otras aventuras espaciales reales, como la misión de Rosetta o el descubrimiento de cómo se crean los planetas. Admitámoslo, Interstellar está muy bien, pero a veces la realidad supera a la ficción.

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