En más de una ocasión, por desgracia, hemos visto cómo un cohete falla y arde o explota. Las imágenes suelen ser sobrecogedoras. Pero pocas veces podemos verlo tan de cerca como en el caso del HEAT-2X. Gracias a una GoPro el momento en el que el HEAT-2X comienza a arder quedó grabado dejando unas imágenes más que impactantes.

Durante las pruebas estáticas del cohete, el pasado 16 de agosto, el HEAT-2X tuvo un problema en el que la camisa de refrigeración reventó y el combustible comenzó a inundarlo todo mientras se desataba el infierno. Por desgracia el HEAT-2X fue dañado en el incendio más allá de toda reparación y ha habido que retirarlo como pieza de museo. Pero no hay mal que por bien no venga ya que el vídeo que se obtuvo es espectacular gracias a la cámara GoPro Hero3 que sobrevivió milagrosamente; aunque claro, puede que los de Copenhagen Suborbitals, la entidad responsable, no esté demasiado contenta.

Y HEAT-2X desató el infierno

El HEAT-2X es un cohete iba a hacer su primera prueba de vuelo estratosférico a finales de agosto o bien en septiembre de este mismo año. Considerado por Copenhagen Suborbitals como el cohete más avanzado de los que han construido hasta la fecha, el HEAT-2X es un sucesor del HEAT-1X pero que cuenta con una tecnología muy diferente. De hecho, este cohete es el primero de los diseñados por la organización capaz de sobrepasar la línea de Kármán, a unos 100Km en un trayectoria suborbital hacia el espacio.

Esquema del HEAT-2X. Fuente: Copenhagen Suborbitals

Es capaz de transportar una cápsula TDS80, la cual es un primer paso para poder enviar un hombre en un vuelo suborbital. Pero claro, antes de eso hay que solucionar problemas como los del vídeo, que podrían haber asado vivo a cualquiera que se encontrara en el vehículo. En concreto, hablamos de 1.200 Kg de combustible metidos en casi 10 metros de cohete. En el momento en el que se suelta la camisa de refrigerante y el combustible comienza a 1.200Kg de combustible consistente en etanol y oxígeno introducidos a presiónesparcirse por todo el cohete, éste se convierte en una bola de fuego que puede llegar a varios miles de grados de temperatura.

El combustible es introducido en el HEAT-2X a alta presión. Éste consiste en oxígeno y etanol, los cuales se guardan en tanques separados de mil litros aunque se llenan solo hasta el 65%. El 35% restante es gas presurizado que permite la inyección de la mezcla en el propulsor (el TM65LE). Gracias a la presión y a la reacción del oxígeno, como comburente, y el etanol, como combustible, en el propulsor se genera una fuerza capaz de lanzar los más de 1700 kilos del HEAT-2X al espacio. Pero claro, para evitar el sobrecalentamiento, algo relativamente sencillo en dicha situación, hace falta enfriar el motor. Por un fallo en la estructura el combustible a presión comienza a desbordarse por fuera del HEAT-2X. Una mezcla peligrosísima de alcohol y oxígeno puro que convirte el lanzamiento en un auténtico infierno.

Mandando un hombre en un vuelo suborbital

Aunque todavía queda muchísimo por hacer, Copenhagen Suborbitals ha avanzado a pasos de gigantes en la carrera cosmonáutica. El HEAT-2X es solo uno de tantos vehículos cuyo objetivo es el vuelo suborbital. Éste consiste en abandonar la atmósfera terrestre pero que no pasan de los 100Km de altura. El primer vuelo suborbital comercial se realizó en 2004 en la SpaceShipOne de la compañía Scaled Composites, y que os recordará a la tristemente célebre SpaceShipTwo de Virgin Galactic. A diferencia de estos vuelos comerciales, Copenhagen Suborbitals es una organización danesa sin ánimo de lucro.

Su prioridad es diseñar y construir vehículos suborbitales baratos, asequibles y seguros para poder utilizarlos tanto a nivel privado como público. El objetivo final es poder enviar a un ser humano más allá de la estratosfera en una cápsula guiada. Hasta ahora el éxito de la entidad ha sido grande e incluso el predecesor del HEAT-2X, el HEAT-1X, fue lanzado con un "tripulante" simulado, un maniquí, en 2011. Por desgracia, el HEAT-1X tampoco funcionó correctamente y comenzó a desviarse de su rumbo por lo que la misión tuvo que ser abortada a apenas 21 segundos después del lanzamiento.

Fotografía del HEAT-2X esquema antes de su prueba estática. Fuente: Copenhgen Suborbitals

Más suerte tuvo el SAPPHIRE-1, que llegó a los 8,5Km de altura, un cohete guiado. Pero el desafío al que ha hecho frente Copenhagen Suborbitals, el verdadero mérito es sin duda el haber alcanzado tantos logros y haber podido enviar varios cohetes contando tan solo con financiación voluntaria, donaciones y patrocinio puntual. A diferencia de otras compañías que cuentan con grandes fondos gubernamentales y increíbles inversiones corporativas, esta entidad, aunque si cuenta con alguna ayuda privada, ha alcanzado muchos de sus objetivos con presupuestos bajos y soluciones sencillas. Así que bien sea por las espectaculares imágenes o bien por resultados igualmente increíbles, seguiremos atentos a las iniciativas de éste excepcional proyecto,