En el marco de la presentación de las novedades en torno a las ciudades inteligentes españolas que está equipando Telefónica, su presidente Luis Miguel Gilpérez ha dejado caer las intenciones de su compañía en torno al salto de conexiones de cobre a las conexiones de fibra. Como ha confirmado, 2015 será el año en que se comenzarán a cerrar plantas de cobre para dejar paso a la continuación del despliegue de fibra, especialmente en poblaciones pequeñas, hasta ahora a la sombra del despliegue en grandes ciudades.

Telefónica pretende hacer la transición completa de cobre a fibra entre 2015 y 2020.Según ha señalado Gilpérez, esta transición comenzará en 2015, y esperan tenerla prácticamente terminada hacia 2020, cuando la mayoría del cobre desplegado estará desconectado en favor de la fibra. Para ello tendrá que comenzar el próximo año la comunicación de su decisión en plantas coubicadas, es decir, las que comparte con operadoras rivales.

Por otro lado, en los próximos tres años tendría que comunicarlo a las plantas de su propiedad en exclusiva, la mayoría situadas en zonas de alta densidad de población, lo cual equivale a zonas rentables para la operadora. La idea de Gilpérez es que a principios de 2017 la fibra óptica de Telefónica dé cobertura en 20 millones de hogares y oficinas empresariales, es decir, la práctica totalidad de unidades inmobiliarias en España.

En última instancia están las poblaciones muy pequeñas. Las que superen los 1.000 habitantes tendrán la misma transición pero en una etapa posterior. Las que no lleguen a esa cifra, en cambio, no tendrán de momento la misma transición, sino que tendrán alguna solución intermedia, muy probablemente apoyada en parte por las redes móviles de alta velocidad.