Como si un juego de tronos se tratase, en medio de la expectación creada por Rosetta y su increíble descenso al cometa, Jean Claude Juncker, el presidente de la Comisión Europea, ha aprovechado para dar un golpe de gracia a la figura del Asesor Científico de la UE. Un puesto que revisaba las decisiones políticas para seguir un aval científico.

El puesto de Asesora Científica lo ejercía hasta ayer Anne Glover, investigadora especializada en biología molecular y celular en la Universidad de Aberdeen. La decisión llegó casi por la espalda, en silencio, al correo de Sir Paul Nurse, presidente de la Royal Society, de manos de la misma Annne a quién la Comisión le ha cerrado las puertas. Su trabajo como Asesora Científica no era otro que asegurarse de que la política de la Unión Europea se ajusta a la evidencia científica, algo que parece haber sentado mal en ciertos sectores más activistas.

Asesor Científico, una figura necesaria

En un mundo donde la ciencia es cada vez de un dominio más público (cómo siempre debiera ser), la política afecta en todos los aspectos a su desarrollo. Y a su vez, la política científica nos afecta a todos en nuestra vida cotidiana. Por eso mismo, la figura del Asesor Científico se encarga de que las decisiones y cuestiones políticas que nos influyen se toman en connivencia con las evidencias científicas y por respeto al trabajo de toda la comunidad de investigadores.

Asesor Científico
Anne Glover, ex Asesora Científica de la UE. Fuente: Breitbart

El papel del Asesor Científico, encarnado desde 2012 y hasta ayer por Anne Glover, no era otro que levantar la voz cuando la Comisión Europea tomara decisiones poco razonables orientadas por cuestiones socio económicas que contradicen la evidencia científica. Ésta, recordemos, es la fuente de nuestros adelantos más punteros, aquellos que nos han alargado la vida, nos la han hecho más cómoda e incluso nos han permitido alcanzar cotas inimaginables sin la ciencia.

Los lobbies anti-transgénicos y las presiones

La razón dada por Juncker para la eliminación del Asesor Científico es más bien poco clara. Ahora el Asesor Científico será sustituido en funciones por el Centro de Estrategia Política Europea, que reemplaza al antiguo despacho (BEPA). Eso sí, la posición de Anne ha sido especialmente discutida por lobbies bastantes reactivos, lo que apunta a presiones ejercidas para que desapareciera dicha figura.
Greenpeace mandó una carta pidiendo veladamente el cese de la Asesora Científica
Hace un tiempo, la Dra. Glover publicaba un artículo en la European Plant Science Organization comentando la evidencia científica que "sugiere que la tecnología transgénica no presenta mayores riesgos que cualquier otra técnica de mejora vegetal". Un artículo que acababa pidiendo más evidencias científicas, tanto en un sentido como en otro. Sin embargo, Greenpeace que tiene un marcado carácter antitransgénico, puso el grito en el cielo públicamente.

La organización escribía hace unos meses una carta a Juncker pidiendo un trabajo "transparente y objetivo". La actitud de Anne Glover no ha sido en ningún momento pro-activa con respecto a ninguna decisión política, por cuestiones puramente laborales; sin embargo siempre ha ejercido un buen trabajo exigiendo evidencias científicas por lo que la carta es en realidad una petición velada para el cese del puesto. Es más, en otros comunicados y artículos, Greenpeace deja claro lo que opina: "La figura del Asesor Científico tiene demasiado poder concentrado". Especialmente si ese poder va en contra de ciertos intereses.

¿En qué nos influirá esto?

Por desgracia la Comisión Europea parece haberse rendido ante las presiones de lobbies que poseen mucho poder. Por supuesto también existen lobbies defensores del uso de organismos modificados genéticamente, los cuales tienen un comportamiento ético muy reprobable. Pero en estos momentos son los lobbies anti-transgénicos los que dominan la opinión pública de Europa mucho más allá de la evidencia científica.

También existen lobbies pro-transgénicosAhora las decisiones políticas que estén relacionadas con la ciencia, de una manera u otra, las tomará un consejo burocrático cuya relación con el método científico y la evidencia es presumiblemente escaso. Aquí los únicos beneficiados son los grupos fuertes que podrán modificar las decisiones a su antojo mucho más allá de las evidencias.

Ejemplo perfecto es precisamente el motivo del cese del Asesor Científico. Hace apenas unas semanas varios investigadores europeos pedían que Europa no bloqueara los transgénicos por motivos puramente políticos cuando la evidencia científica va avala cada vez más la seguridad y utilidad de los organismos GM. Probablemente esta carta fue la gota que colmó el vaso y la presión ha quebrantado la decisión más beneficiosa para todos, la de una figura objetiva que pueda asesorar a la comisión. Una decisión errónea más de estos políticos que nos gobiernan a todos.