Desde que en la Argentina se impuso un nuevo impuesto para fabricantes de teléfonos que convertía a la importación en una alternativa extremadamente costosa, Tierra del Fuego se convirtió en una región "productora" de smartphones. Allí se ensamblan la mayoría de terminales que se venden en el país, de hecho, en el año 2012 ya se hablaba de que el 80% de smartphones era producido en la región.

Sin embargo, ya no solo marcas como Motorola o Samsung tendrán que ensamblar en Tierra del Fuego los modelos que comercialicen en la Argentina, sino que una nueva ley que ha anunciado la Ministra de Industria Débora Giorgi exigirá a fabricantes vender los smartphones con aplicaciones hechas en el país preinstaladas.

Las razones de esto son sencillas y bastante básicas (y hasta beneficiosas, en algunos casos). Primero, no hablamos de cualquier tipo de aplicaciones, sino las que estén relacionadas a cosas de interés público, como información sobre farmacias de turno, o planes de vacunación para niños, e información general sobre actividades de interés general en el país. En segundo lugar, esto también podría incentivar el desarrollo de aplicaciones en la nación, una fuente de trabajo que cada vez es mayor en la Argentina.

Por otro lado, sin lugar a dudas como comentan en Celularis, esto podría ser una molestia tanto para los fabricantes, por tener que instalar más aplicaciones en sus modelos, como para los usuarios, que sencillamente no pidieron tener esas apps instaladas de fábrica. El gobierno nacional asegura que esto "creará valor local y mayor integración social", al informar a los ciudadanos de cosas de interés general relacionadas sobre todo a la salud, solo esperamos que de verdad las aplicaciones se limiten a esto y no obliguen a los fabricantes a llenar sus terminales de software molesto e innecesario.

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