Lo que era un secreto a voces se confirmó el pasado martes 14 de octubre: ya tenemos nuevos miembros que pasan a formar parte de la familia Nexus: el Nexus Player, una streaming box con Android TV, junto con el Nexus 6, un phablet fabricado por Motorola, y la tablet Nexus 9 de HTC, viniendo ambos dispositivos con Android 5.0 Lollipop la nueva actualización del sistema operativo móvil de Google. Y hoy precisamente queremos hablar de la Nexus 9, y de por qué debe ser el modelo a seguir para los fabricantes que quieran fabricar tablets con Android a partir de ahora.

Formato de pantalla 4:3

Conforme fui viendo las diversas filtraciones previas de la Nexus 9 que surgían antes de la presentación, me sentí aliviado en cierto modo: por fin íbamos a tener en Android una tablet con pantalla en formato 4:3, formato que podemos encontrar en los iPads de Apple y ofreciendo así una alternativa a los 16:9 que vemos en la totalidad de tablets con Android. Finalmente, los rumores resultaron ser totalmente ciertos y el formato 4:3 en Android ya es una realidad (aparte de la Xiaomi MiPad, que no ha llegado de forma global). Pero, ¿por qué considero tan importante el formato de pantalla en una tablet? ¿No debería dar igual mientras sea una buena pantalla con buena resolución y una buena calidad? Sí y no. En el caso de que vayas a utilizar una tablet sólo y exclusivamente para ver vídeos, entonces el formato 16:9 es para ti.

Sin embargo, yo utilizo mucho la tablet para trabajar, leer o navegar por internet, y no soy el único que la utiliza en este aspecto, por lo que la relación 4:3 es la más apropiada en estos casos. El hecho de no poder contar con una alternativa así en Android era motivo suficiente para que muchos prefirieran ir a por un iPad y poder utilizarla en estas funciones diarias, por lo que ahora con la Nexus 9 esperamos un cambio en la corriente de las tablets con Android, y puede que para el 2015 podamos ver alguna tablet con Samsung o ASUS y un formato 4:3. Repito: el formato 4:3 no es para todos, al igual que el 16:9 no es para todos, pero es innegable que el primer formato es ideal a la hora de ver contenidos, ya que en pantalla se muestran más elementos aprovechando mejor la pantalla.

Un hardware a la altura

No hay vergüenza en admitir esto: aunque Android ha mejorado muchísimo en los últimos años, necesita un hardware más potente para mover el software que tiene que su contraparte, iOS. Sin embargo, esto ya no es un problema, y vemos como tanto en smartphones actuales (con excepciones como el Moto G o Moto E) como en tablets, todos estos dispositivos Android con un hardware más que decente van con una fluidez exquisita en todo momento, y con la potencia de fuego que vemos en la Nexus 9 sabemos por anticipado que no encontraremos ninguna perdida de fluidez, más aún cuando cuenta con la última versión de Android disponible.

A los usuarios no le importan las especificaciones, sólo quieren que funcione bien lo que han comprado.Por tanto, ¿por qué no potenciar esto? ¿Por qué no crear una especie de norma no escrita que todos aquellos que se comprometan a hacer una tablet con Android, lo hagan con un mínimo de hardware? En esta clase de dispositivos, y especialmente en las tablets, la experiencia de usuario lo es todo, y a los usuarios les da igual que tenga X GB de RAM o Y GHz en su procesador con Z núcleos. No, los usuarios sólo quieren una fluidez en todo momento en un dispositivo por el han pagado un buen pellizco de dinero, y no les importa saber cómo.

Esto es lo que debe buscar Google con los fabricantes de tablets Android si quieren un pedazo mayor del mercado de las tablets y recortarle terreno al iPad. Deben ofrecer una mejor experiencia de usuario, con pantallas más que decentes, un hardware que asegure fluidez en todo momento y una autonomía lo bastante buena para que no tengan que pensar en el cargador durante mucho tiempo. Ya hemos visto buenos ejemplos de experiencia de usuario con Android con tablets como la Nexus 7 o Nexus 10, o la más reciente Galaxy Tab S de Samsung, pero estas son excepciones en un océano de tablets. Excepciones que deben convertirse en una norma.

La última versión del software disponible

Esta última viene unida con el segundo punto de este artículo. Si añades el hecho de tener una hardware por debajo de la media con una versión de Android antigua como Jelly Bean 4.2 o 4.3, no puedes esperar el mismo rendimiento con una tablet así que con una tablet más cara, potente y actualizada. Irónicamente, esto acaba repercutiendo en el usuario final dándole la sensación de que "Android es lento y malo" y que su compra ha sido "inteligente y no se han equivocado al elegir". No, lo malo es utilizar un hardware de 2 o 3 años por detrás de los estándares actuales, y esperar tener un rendimiento similar al iPad por una fracción de su precio.

¿Qué es lo que busco con este punto? Que tablets por 99€ que regalan con el periódico de los domingos dejen de ser metidas en el mismo saco que tablets de mejor calidad como la Nexus 9 o recientes tablets de otros fabricantes como ASUS, LG o Samsung. De hecho, podemos ver otro ejemplo a seguir en la Nexus 7, con un genial rendimiento y un precio comedido. Lo excesivamente barato siempre acaba saliendo excesivamente caro y este caso existe de forma similar en los smartphones, salvo que al haber más variedad de los mismos y la calidad de los mismos han aumentado de forma general, el efecto no es tan dramático como en las tablets con Android, las cuales están lejos de dominar el mercado.

En resumen, si Google quiere ofrecer una mejor imagen en el mercado de las tablets debe comenzar a cuidar estos puntos ya no solamente consigo mismo, sino con el resto de fabricantes, y la Nexus 9 es el ejemplo definitivo para ello.

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