La secuela del spin off de Forza Motorsport llega a nuestras Xbox con la intención de convertirse en una referencia del género de conducción en mundo abierto. En esta ocasión cambiamos Colorado por la vieja Europa y sus soleadas costas, para repetir en un festival de música y deportivos con más estilo que nunca.Yo soy uno de tantos jugadores que se ha criado con arcades de coches. Recuerdo tardes enteras en los recreativos jugando a Out Run, Daytona USA, Sega Rally, Ridge Racer y otros clásicos. Me encantaba la sensación de sentirme poderoso durante aproximadamente 10 minutos, lo que duraba una partida.

La sensación de dominar el derrape sin tener ni idea de conducir, la música, los cielos azules, el público vitoreando mis hazañas al volante… Son experiencias que todavía tengo grabadas en la mente, y que de vez en cuando me gusta repetir si tengo la suerte de tropezarme con uno de estos títulos.

Pero dejemos la nostalgia de lado. En 2014 ya hemos abandonado los salones recreativos, ya disfrutamos en nuestro hogar de máquinas capaces de humillar tecnológicamente a todo lo de antaño, pero no ha sido tan fácil recuperar el género. Bien es cierto que hemos disfrutado de candidatos más que notables, pero personalmente necesitaba algo como Forza Horizon 2, un spin off de la saga Forza Motorsport que viene de la mano de unos expertos en la materia como son Playground Games.

Estos británicos tienen un bagaje detrás que asusta: ex miembros de Bizarre, Reflections, Codemasters o Criterion entre otros. Si no os suena ninguna de estas compañías echad un vistazo a sus artículos en Wikipedia para que entendáis mejor el porqué de nuestra confianza. Entrando en materia, lo primero que me ha encandilado de Horizon 2 es su presentación. La primera entrega ya lo hizo bien, aunque quizás resultó algo impostada. Aquí dejamos de lado un aburrido Cañón del Colorado para trasladarnos a un escenario inspirado en el sur de Europa y su Costa Azul, donde encontramos ciudades reales como Niza y localizaciones inspiradas en sus playas y acantilados. Por lo tanto, abandonamos un ambiente rojizo para llenarnos de la frescura de un verano de gafas de sol, paseos y terrazas. Continúa la fiesta, ya que recordemos: Horizon es por encima de todo un festival de música, pero ahora todo es más azul, más soleado y en definitiva tiene mucho más estilo.

Aparte de resultar más atractivo en lo visual, sigue sabiendo manejar al jugador con mimo, sin que nada chirríe. No hay saltos violentos ni encasillamientos, sino que todo fluye. Dejamos de lado el Volkswagen Corrado de la primera entrega para debutar directamente con el nuevo Lamborghini Huracán, y no importa si llegamos los primeros en esta prueba, sino que lo esencial es disfrutar desde que desembarcamos en el puerto. Todo lo demás es familiar respecto a la entrega original, e iremos progresando con facilidad, mientras elegimos coches, nos desplazamos entre carreteras y disfrutamos de retos dinámicos como batir marcas de velocidad o encadenar derrapes.

Como novedad principal debemos destacar la sección off road o campo a través, aunque más que una sección, en Forza Horizon 2 se trata de toda una filosofía. Ya no hay muros invisibles (solo los justos para evitar que rompamos el juego) y en cualquier momento podemos atajar por el campo, arrancando de cuajo vallas y arbustos. Se ha aprovechado la capacidad de Xbox One para que el entorno se dibuje con claridad y sepamos en todo momento cuándo esquivar árboles y demás obstáculos, y solo los checkpoints nos obligarán a encauzar el rumbo.

Clásicos, coches de rally, superdeportivos, prototipos, y hasta una Ford Transit.No falta una gran selección de coches y un sinfín de opciones de modificación. Hay más de 200 de los primeros, y aunque hay juegos que cuentan con un número superior, hacía tiempo que no nos encontrábamos con una recopilación tan acertada. Disponemos de clásicos de todo tipo, tanto normales como de rally (Lancia Stratos incluido), de superdeportivos y prototipos, e incluso de una furgoneta Ford Transit.

Todos estos vehículos se pueden personalizar a nuestro gusto, y se recurre a los vinilos de Forza para que nos volvamos locos contemplando un catálogo de auténticas obras de arte, perpetradas por los jugadores con más talento y tiempo libre. Mecánicamente también podemos meter mano, mejorando aspectos internos y externos, o tocando por ejemplo valores como la suspensión. Si no somos duchos en la materia contamos con un botón mágico que lo hace todo: decidimos hasta dónde transformar el coche, pulsamos A y listo.

Forza Horizon 2 puede ser jugado de varias maneras. La primera se basa en seguir el guión establecido. Uno de los organizadores nos dice que vayamos a tal sitio, nosotros le hacemos caso, compramos o nos regalan un coche, acabamos con el campeonato y vuelta a empezar en otra localización. La segunda manera de abordar el juego es el hacer lo que nos dé la gana, y es tan satisfactoria como la primera. No faltan desafíos por todas partes, algunos tan divertidos como encontrar coches clásicos abandonados. Para esto nos señalan una zona en el mapa, y nos tocará devanarnos los sesos buscando recovecos hasta encontrar el típico garaje que no ha visto la luz del sol en unas cuantas décadas.

El modo online con su sistema de clubes es realmente divertido.También, por supuesto, disponemos de un modo en línea tremendamente divertido. Existe un sistema de clubes que nos permite reunir a nuestros amigos para dar paseos en compañía o picarnos si la situación lo requiere, y elijamos lo que elijamos, en el mapa aparecerán desafíos de lo más retorcidos. Uno de ellos, por ejemplo, cerca un área relativamente pequeña para jugar a un juego similar al del gato y el ratón, pero con infectados. El elegido manejará una especie “coche zombi” que debe impactar con los demás para llevarlos a su bando, hasta que solo quede un superviviente. También hay desafíos de aceleración, de derrapes y decenas de ejemplos que exprimen el escenario de la mejor manera posible.

Aunque sin duda alguna, el punto excéntrico que más he agradecido es el de las carreras especiales. En el Horizon original ya pudimos correr contra un avión o un globo aerostático, y aquí además de repetir rival, tendremos que superar un cara a cara contra un tren, por ejemplo. Son simples carreras contrarreloj con un atrezo imponente, que saben llegar al clímax audiovisual como pocos juegos del género han hecho, y que suponen todo un regalo para el jugador.

Y hablando de espectacularidad, no podemos dejarnos dos de sus mejores apartados: gráficos y manejo. Sobre los primeros, son muy preciosistas. El juego es sólido como una roca y la tasa de frames no se resiente en ningún momento, y además se luce con una iluminación exagerada que busca estampas de gran belleza, que podemos inmortalizar gracias al modo foto. Los modelados de los coches son ricos en detalle, y sobre todo impresiona el efecto de lluvia, especialmente al ver las gotas sobre la carrocería. Fallan algunas texturas y a veces se aprecia algo de popping en el entorno, pero podríamos asegurar que estamos ante el juego más completo en lo técnico que hemos visto en Xbox One. Claro, jugablemente también es una gozada. En Playground Games no falta experiencia y saben perfectamente cómo equilibrar un control.

Yo me he sentido muy cómodo desde el primer momento, conociendo los límites de cada coche y lo mucho que puedo apurar en una curva. Tiene un manejo impecable, que puede ser configurado a nuestro gusto añadiendo trabas que lo acerquen un simulador, pero desde el primer momento he decidido eliminar todos los hándicaps para disfrutar de una conducción sin preocupaciones. Los más exigentes agradecerán la cantidad de opciones que podemos habilitar, por lo que cualquiera tiene un sitio en este Horizon.

Se ha recurrido a la tecnología Drivatar para personalizar la inteligencia artificial de los rivales. Esto significa que no corremos contra una CPU corriente, sino que lo hacemos ante el comportamiento humano de jugadores como los de nuestra lista de amigos. Esto significa que si xXALONSOTHEBEST69Xx es propenso a sacar de la pista a sus rivales a golpes, su réplica virtual intentará hacer lo mismo, y si DRIVER1978 juega a la consola con guantes de piloto y es todo un gentleman en la pista, su homónimo nos hará sudar tinta para alcanzarlo.

Forza Horizon 2 me ha hecho recuperar sensaciones perdidas, es un producto impecable e increíblemente divertido.Me podría pasar horas hablando de anécdotas y sensaciones. Forza Horizon 2 es un producto impecable y sobre todo completo. Domina el ritmo como pocos, y además se ve bien y se juega mejor. Pocas veces me he encontrado tan satisfecho con un juego, y como abría el texto: he recuperado sensaciones perdidas, como esos recorridos en Out Run 2 cada Sábado en los recreativos del centro comercial. En este Horizon hay muchos coches y algunos son clásicos absolutos, hay sol, cielos azules, chicas guapas, buena música, derrapes, saltos e infinidad de carreteras que descubrir.

La experiencia de manejar un Alfa Romeo Giulia TZ2 por las calles de Niza mientras escuchamos la emisora Levante (música clásica) es impagable. Porque ojo, no he reparado en su banda sonora, pero eso dejo que lo descubráis vosotros. Es capaz de mezclar a New Order con Mozart sin que desentone en absoluto, así que imaginad cuál es el nivel.

Galería

Conclusión

Forza Horizon 2 es el juego de coches de mundo abierto más completo. Cuenta con un desarrollo delicioso, y sabe manejarte por su vasto terreno sin que haya ningún atisbo de aburrimiento. Tiene estilo en lo visual, y su manejo es sencillamente perfecto, por lo que desde aquí solo puedo recomendar a todo usuario de Xbox One que se haga con él.

Por ponerle una pega, si el contenido descargable en forma de nuevos coches sigue la senda del primer juego, tendremos que ahorrar mucho dinero hasta conseguir tener una edición completa.

De todas maneras, como producto no va cojo de contenido. Integra perfectamente el modo en línea, dispone de clubes para facilitar la reunión y sabe cubrir cualquier necesidad, ya sea la de dar un paseo para descubrir un atardecer costero o la de enfrascarnos en un campeonato de superdeportivos. Así que si te gustan los juegos de conducción, ni lo dudes.

Pros

  • Tiene ritmo y estilo
  • Visualmente es genial, y además se maneja de fábula
  • Banda sonora para todos los gustos, encaja perfectamente
  • Horas y horas de diversión y personalización

Contras

  • Demasiado contenido descargable de pago
  • Pequeños errores técnicos