La tan prometida conducción autónoma podría ser casi una realidad ya, en este preciso momento, al menos la conducción autónoma que la tecnología puede ofrecer con seguridad, es decir, un conjunto de dispositivos que podría acercarse muchísimo a este sueño. Tesla lo ha intentado, pero según la compañía, la legislación vigente le ha prohibido seguir avanzando de cara al consumidor.

Para los responsables de la compañía, en 2018 veremos el primer coche totalmente autónomo.

La pasada semana Tesla presentaba su nuevo Model S, una revisión mecánica y tecnológica que avanza al usuario los principios de la conducción autónoma. Las esperanzas puestas en materia de conducción autónoma era muchas y tal y como explicó tras la presentación del coche el propio Elon Musk, no han podido añadir más sistemas por culpa de la legislación. Esto se traduce en que los nuevos Model S tendrán una especie de piloto automático cuya función es la de mantener una velocidad constante adaptándose a las señales del tráfico y al propio tráfico, pudiendo cambiar de carril y adelantar automáticamente cuando accionemos el intermitente o frenar en caso de detectar un obstáculo.

Tesla también ha dejado muy claro que este sistema estará activado siempre para actuar en caso de emergencia realizando pequeñas maniobras en caso de ser necesario. Solo este avance es muy interesante para comenzar a acostumbrar a los usuarios a dejar ciertas tareas propias del conductor en manos del coche, pero podríamos haber visto más. Por ejemplo, Musk avanzó que tienen listo un sistema para que el coche te recoja del aparcamiento, como ya nos presentó Audi hace unos años, y que no ha sido posible incluir porque la ley no lo ha permitido.

Musk sigue con el objetivo de ser el primero en poder presentar un coche autónomo y confía en que este piloto automático abra la vía a que la legislación californiana amplíe las miras para abrazar este tipo de vehículos. Si bien es cierto que ya los permiten, pero no de una forma abierta, por lo que no tiene sentido comercializar coches autónomos si no van a poder ser conducidos. Para Musk, alcanzar un nivel de conducción autónoma del 90% es sencillo, el 10% restante es lo más complicado y es en la parcela en la que está trabajando.