Las baterías, el gran cuello de botella que tienen casi todos los coches eléctricos cuando los ponemos en comparación con los vehículos tradicionales, escasa autonomía y elevados tiempos de carga. Nos quedan **al menos 5 años para que veamos verdaderas opciones eléctricas a precios interesantes**, pero las innovaciones en materia de tecnología comienzan a ser más que prometedoras.

Las baterías de litio-azufre no son una opción ahora mismo, pero podrían serlo en pocos años.

En esta ocasión hablamos de las **baterías de litio-azufre**, que ofrecen una mayor densidad de energía que las baterías de iones de litio, aunque su punto débil en la actualidad es la durabilidad, inferior a las de litio. Por ello, un equipo de investigadores ha conseguido que tras 600 ciclos de carga y descarga su densidad no se haya visto excesivamente comprometida, aunque sigue por debajo de las baterías de litio.

Este equipo ha logrado por ahora tener una densidad de 900 mA -1 a 0,2 C después de 150 ciclos y 630 mA hg -1 a 0,6 C después de **600 ciclos**. Traduciendo este estudio a datos, tenemos que un vehículo cuya batería tenga una capacidad de 50 kWh ofrece una potencia continua de 30 kW.

Lo interesante de estas nuevas baterías es su **nueva estructura de doble capa para el núcleo formado por un polímero recubierto de carbón-azufre**, que asegura una eficiencia cercana al 100% y sobre todo que su capacidad no desaparezca rápidamente. El objetivo es conseguir que tras 1.000 ciclos, la capacidad ronde el 70-80% sobre el valor nominal.

La eterna promesa de las baterías de litio-azufre es una **mayor densidad lo que se traduce en más autonomía**. Por el momento deben mejorar su duración y es que ahora tras solo 600 ciclos se pierden casi la mitad de su capacidad tras este último avance. Los investigadores van a seguir trabajando en esta línea, de mejorar la duración par hacerlas atractivas a los fabricantes y que comiencen a instalarlas en los vehículos eléctricos de los próximos años.