Después del periplo de Ono y Vodafone y de las confirmaciones a medias que al final acabaron con la declaración oficial de la compra y su posterior aprobación por los reguladores europeos, la operadora inglesa se enfrenta a una situación muy difícil puesto que acaba de confirmarse que, antes de hacerse oficial la aprobación de la compra, el Ministerio de Hacienda de España abrió expediente a Ono por un supuesto fraude fiscal por la no declaración del impuesto del valor añadido (IVA) que se elevaría a 60 millones de euros, sanciones pertinentes aparte, y que a día de hoy repercutiría directamente a Vodafone.

De momento se conocen pocos detalles, puesto que este supuesto fraude está siendo investigado vía judicial, y pese a que Hacienda ya había avisado a Ono antes de que se finalizase la compra, sus responsables no le comunicaron a Vodafone esta situación antes de la fecha oficial de 23 de julio, día que se ejecutó.

Ono no habría avisado a Vodafone de que Hacienda estaba investigando la trama
Estos 60 millones de euros de IVA no declarado, parecen venir de una trama societaria de compraventa internacional de tráfico de llamadas que facturaban cerca de 250 millones de euros, fuera de los balances y cuentas de ONO, mediante la cual la operadora supuestamente reintegraba capital cuando necesitaban aumentar el beneficio operativo o las cifras de ventas con tal de mantener contentos a los accionistas.

Además, este método fraudulento es el que habría utilizado ONO para inflar su valoración de cara a su compra por parte de Vodafone, lo que habría supuesto mayores beneficios para los accionistas de Ono una vez ejecutada la compra, algo que va en contra de la legislación española en materia societaria por motivos más que obvios.

Como decía, poco más se sabe de este procedimiento que sigue en fase de investigaciones previas, pero de momento Vodafone ha puesto al frente de la defensa a DLA Piper, quienes serán los encargados de lidiar con Hacienda este procedimiento de fraude fiscal.