La capital alemana ha prohibido el uso de Uber a clientes y conductores con unas multas que serían de 25.000€ para los primeros y 22.000€ para los segundos. Cantidades desorbitadas pero que seguro disuadirán a los que piensen utilizar el servicio. Así pues, Berlín se suma a la lista de ciudades donde no se puede usar este servicio como Hamburgo o Bruselas, según informa la revista Fortune. Uber fue valorada en 17.000 millones de dólares el pasado junio El argumento esgrimido por el senado de Berlín para esta prohibición es que los clientes de este servicio no estarían seguros al hacer uso del mismo ya que no siguen a ninguna regulación. En este sentido, el comunicado emitido por el gobierno local apuntaba a que las autoridades no podría proteger a los ciudadanos que usasen un servicio de transporte ofrecido por unos conductores sin licencia en unos automóviles que tampoco la tenían. Por si esto fuera poco también se confirmaba otro motivo: el de proteger al sector del taxi.

A pesar del revés recibido, y como viene siendo habitual, Uber, a través del general manager de la empresa en Alemania, ha declarado que apelará contra tal prohibición y recordó que ya salieron victoriosos de una situación similar en Hamburgo. Como también salieron victoriosos en Landres u otras ciudades, ya fuese por decisión judicial o a través de servicios paralelos o exclusivos con taxistas.

Parece que el camino al éxito de Uber se basa en llamar la atención de las autoridades locales y conseguir salir en las noticias por una prohibición. Lo cual parece ser una apuesta segura para conseguir que los usuarios que nunca han probado este nuevo servicio se fijen en él y decidan probarlo. Y creo que este tipo de prácticas perjudican, a la larga, más de lo que benefician.