En una rueda de prensa en la embajada ecuatoriana en Londres, Julian Assange ha anunciado su intención de abandonar dicha embajada. Ha recordado que no ha sido acusado de ningún cargo ni en el Reino Unido ni en Suecia. Este anuncio viene dado por lo que ya había sido publicado horas antes: Julian Assange ha desarrollado una dolencia cardíaca grave que le hará salir de la embajada ecuatoriana. Arritmia, tos crónica, y presión arterial alta le impiden continuar con su vida actual recluido.

Esta dolencia viene originada en gran medida por la falta de luz solar dadas sus condiciones de vida de los últimos dos años, la cual ha desembocado en un déficit de de vitamina D que también podría conducir a otras enfermedades, como diabetes o asma. Desde 2012, Julian Assange vive recluido en la embajada ecuatoriana de Londres tras haberle sido concedido asilo político por la República del Ecuador, ya que el Gobierno británico anunció que estaba dispuesto a extraditarle a Suecia para que se enfrentara a las acusaciones de agresión sexual.

Ricardo Patiño, Ministro de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana del Ecuador, ha anunciado que espera un salvoconducto y que la comunidad internacional intervenga para evitar su extradición, en el proceso que mantienen Reino Unido, Suecia y Estados Unidos. Durante la rueda de prensa se ha hecho hincapié en la fuerte injusticia cometida por los sistemas judiciales de varios países hacia Julian Assange para dejarle recluido en la embajada del país que le concedió asilo político, al mismo tiempo que se hacían intentos por extraditarle de forma ilegal.

Es el momento de liberar a Julian Assange. Es hora de que sus derechos humanos sean respetados por fin. (Ricardo Patiño)

Assange no ha dado más detalles sobre su futuro. Únicamente ha respondido que "pronto" a la pregunta de cuándo hará efectiva su salida de la embajada. De momento continuamos sin saber dónde irá ni en qué fecha lo hará. Finaliza una rueda de prensa que paradójicamente deja más preguntas que respuestas.

Cronología del caso Julian Assange: ¿cómo hemos llegado hasta aquí?