Acostumbrados a potencia bruta y especificaciones grandilocuentes en casa Samsung, ver que el nuevo Galaxy Alpha sólo trae 1.860 mAh en su batería nos dejó fríos a más de uno. Aunque tenga una pantalla HD de 4.7" en lugar de Full HD de 5.1" como el S5, 1.000 mAh parecían una brecha casi insalvable para mantener un nivel aceptable de autonomía. Samsung ha salido al paso explicando por qué, según ellos, 1.860 mAh sí son suficientes.

El Exynos 5430 es el primer procesador para smartphones en estar fabricado en 20 nm, manteniendo el rendimiento con un 25 % menos de consumo.Con una pantalla que ya supone un menor consumo para "lo que podría haber sido", el siguiente culpable a señalar es el procesador. Y este es el protagonista de la reducción de consumo que ha explicado Samsung y que nos llega a través de Anandtech. El nuevo Exynos 5430, aparte de tener que superar el estigma del No Qualcomm, no party, debe demostrar que es capaz de reducir tanto su consumo que no se acusen los 1.860 mAh y se justifiquen los 6.5 milímetros de grosor del terminal. Porque si no, volveríamos al debate: ¿de verdad es necesario hacer teléfonos tan finos en lugar de conformarnos con 8 o 9 milímetros y tener una autonomía decente?

El primer punto empieza en que el Exynos 5430 consume un 25 % menos de energía manteniendo el rendimiento gracias al proceso de fabricación HMKG de 20 nm, por los 28 nm de modelos anteriores con el mismo rendimiento, como los Snapdragon 805 o Nvidia Tegra K1 . De hecho es el primer fabricante en lanzar un procesador de sólo 20 nm. Una vez más se hace uso de la tecnología big.LITTLE HMP, o lo que es lo mismo: ocho núcleos que nunca trabajan simultáneamente, sino que se activan o desactivan en función del tipo de demanda que tenga el terminal. Son cuatro núcleos ARM Cortex A7 a 1.3 GHz para tareas de menor consumo de recursos, y otros cuatro núcleos ARM Cortex A15 a 1.8 GHz para aplicaciones y procesos más pesados, como reproducción de vídeo en alta resolución, videojuegos, etc.

La pantalla no sólo consume menos al ser un panel 720p, sino que es muy inferior a lo que el 5430 es capaz de soportar.Por otro lado, el as de la manga de la resolución de la pantalla. Montar un panel 720p no sólo es ya de por sí un ahorro respecto a lo que supondría uno con el doble o 2.5 veces más de resolución. Además, supone otro descenso en el consumo del procesador, ya que el Exynos 5430 está preparado para soportar resoluciones WQHD (2560 x 1440 píxeles, como en el LG G3) y WQXGA (2560 x 1600, como la de la Galaxy Tab S). Al ofrecer menos de lo que es capaz, esto debería redundar en, nuevamente, un menor consumo. Así que parece muy probable que este mismo Exynos 5430 sea el que veamos en un futuro en smartphones y tablets de Samsung, probablemente empezando por el Galaxy Note 4, el cual sí tendría el salto de resolución respecto a la generación anterior que no tuvo el Galaxy S5. Aunque también se apunta a que los futuros tope de gama llevarán al sucesor del 5430 (el 5433), mientras que este se quedaría en modelos sensiblemente inferiores.

Donde sí tendrá que demostrar que ha hecho una optimización correcta es en el apartado gráfico. La gama alta se ha aislado en las GPU Adreno, concretamente en la 330 para los high-end y en la 320 para modelos un peldaño por debajo. El Galaxy Alpha lleva una Mali T628MP6, un componente sólo visto en las últimas tablets de Samsung (Tab S, Note Pro, Tab Pro), en el S5 Neo y en el Huawei Honor 6.

Para finalizar, el Exynos 5430 tiene algo más que ofrecer: soporta redes LTE de hasta 300 Mbps de descarga y 50 Mbps de subida. El resto de sus técnicas para ahorrar consumo de batería pasan por métodos propios de Samsung como la monitorización de la potencia media, compresión de imágenes o hibernación de la pantalla. Así es el procesador del primer terminal que tendrá un Exynos a nivel global, y no sólo regional.