Un día después del lanzamiento en varios países de Bolt, la aplicación de mensajería efímera de Instagram, parece que el fondo de inversión Alibaba está dispuesto a dotar a Snapchat con una inyección de capital que situaría su valoración cerca de 10.000 millones de dólares, y todo esto sin que desde Snapchat hayan encontrado un modelo de negocio sostenible con el que monetizar la aplicación.

Y no es la primera vez que un fondo de inversión inyecta capital a la aplicación, puesto que después de rechazar la opción de compra de 3 mil millones de dólares por parte de Facebook, fondos como Lightspeed Venture Partners, Benchmark, Institutional Venture Partners y General Catalyst Partners inyectaron a la compañía cerca de 100 millones de dólares adicionales a los que han ido levantando desde su llegada a los terminales de los usuarios.

No tiene un sistema de monetización que justifique esta valoración
Esta valoración multimillonaria de Snapchat, y de otras aplicaciones del estilo como Taptalk o las dos con las que ha debutado este mes Facebook, Bolt y Slingshot, está generando un ecosistema que se está autoalimentando con especulación sobre una rentabilidad que no está del todo muy clara.

Seamos realistas, si ya es difícil monetizar un red social del tipo de Twitter -que le ha costado lo suyo- mucho más complicado es con redes sociales temáticas o con servicios de mensajería, y más para servicios en los que el manejos de los datos no constituye un elemento suficientemente interesante con el que se pueda jugar.

Lo más interesante de todo no es que la valoración se sustente en un modelo de negocio inexistente para el corto plazo, si no que parece que dicha valoración viene determinada por la existencia de competidores potenciales -sobre todo en Asía- que están ganando mucha cuota de mercado con vista a expandirse -WeChat-, por lo que tener de la mano uno los servicios occidentales más populares con una buena base de usuarios activos con el que poder hacer frente a esa competencia no es para nada descabellado. Y más si mañana llega una compañía dispuesta a pagar 19.000 millones de dólares por el servicio.

La competencia también es limitadaAhora bien, en caso de que al final llegue la inyección de capital con la consecuente valoración en 10.000 millones, los inversores querrán en algún momento retorno de la inversión, por lo que es bastante probable que, de efectuarse, Snapchat cambie sus políticas a medio plazo. O que sea vendida a algún otro gigante.

¿Y a quién? Bueno, Facebook y Twitter ya han mostrado interés por Snapchat -y para la compañía de Mark parece que no es suficiente duplicar servicios-. Si no, siempre quedarán los banners publicitarios o servicios premium asociados, esto estaría menos en línea con el modelo de negocio de otros servicios de mensajería basados en compras in-app. Aún así todo esto no terminaría de justificar los 10.000 millones, a no ser que desaparezcan como las imágenes compartidas en el servicio. Lo que si está claro es que las aplicaciones de mensajería efímera han llegado para quedarse. De nuevo, la locura vuelve a la tiendas de aplicaciones.