Actualmente nos encontramos en una situación un tanto peculiar para la industria de los videojuegos. Dejando en cierto modo de lado el mercado de los gamers en PC, las consolas de sobremesa han tomado muchísima más relevancia gracias al salto que se está viviendo entre una generación saliente, y una nueva que ya está aquí. Aunque tanto PlayStation 4 como Xbox One se encuentran en el mercado desde hace ocho meses, la realidad es que no se terminan de consolidar como la generación actual.

Los remakes han sido el comodín de los desarrolladores para el cambio de generaciónLa culpa, o más bien razón de esto, es que entre la generación pasada (PS3 y Xbox 360) y esta (PS4 y Xbox One) el salto no ha sido tan considerable como lo vimos en cambio generacionales anteriores. Sí, los gráficos ahora son mucho más bonitos, las consolas tienen más potencial y muchos nuevos añadidos, sobre todo esas capacidades sociales en línea y nuevos mandos de control, pero técnicamente no es igual al cambio que vimos entre, digamos, Xbox y Xbox 360, o mejor aún, entre SNES y Nintendo 64.

Y el mercado de los videojuegos nunca se detiene. Mes tras mes vemos llegar muchos nuevos títulos, incluso con el riesgo que supone lanzar un juego que costó hacerlo millones de dólares para una consola que ahora será considerada "vieja", o para una que aún no tiene una base sólida de usuarios. Ningún publisher tomaría tal riesgo sin una carta bajo la manga, y esa carta lleva el nombre de remake.

2014, el año de transición de generaciones

En una entrevista reciente que hizo Eurogamer a Andrew House, máximo jefe de Sony Computer Entertainment, el conocido ejecutivo comparó los remakes de videojuegos con lo que ha hecho el cine durante toda su historia. Unos, los que más rechazan la idea, lo llaman "reciclaje" de películas, otros como House lo llaman "traer grandes historias a nuevas generaciones".

Yo lo llamo negocio, porque eso es lo que es. Sin embargo, no deja de tener razón, en cierto sentido. Durante los últimos 25 o 30 años han existo videojuegos brillantes, con tramas espectaculares, e historias que incluso han dado pie a secuelas que hoy en día siguen naciendo.

¿Acaso no es justo ofrecerle a nuevas generaciones algo como la historia del primer The Legend of Zelda, Metal Gear o Resident Evil, por solo mencionar algunos? Más aún cuando las entregas actuales de ese último título no son nada en comparación con lo genial que fueron los dos primeros títulos. Hay casos de casos, pero los remakes de videojuegos pueden justificarse en muchas ocasiones, pero en muchas no.

Existe un público enorme que podría disfrutar los inicios de las más grandes franquiciasSony es el que más lo ha hecho a lo largo de los años. Vemos como lanza en modo de "pack remasterizado en HD" trilogías o sagas completas como Tomb Raider, Devil May Cry, Prince of Persia, Metal Gear Solid, God of War y pare de contar. Esto le abre nicho a un nuevo mercado. Por ejemplo, quizás muchos no querrán comprar un God of War 4 sin haber jugado los tres anteriores. Yo soy así con las películas, y con los videojuegos también.

Por eso es que estoy seguro de que vendrá una trilogía "remasterizada" de Uncharted, abriendo puertas a ese Uncharted 4 que vendrá para PlayStation 4.

Otros, como Microsoft y Nintendo, también han apostado por los remakes (solo que en menos ocasiones). Por un lado tenemos esa maravillosa Halo: The Master Chief Collection que permitirá revivir todas las entregas de esa épica saga, y por otro, a Nintendo con sus consolas virtuales y Zelda Wind Waker HD. Todos saben que hay negocio en dar a conocer tus títulos más exitosos antes de lanzar nuevas entregas. Es apostar sobre seguro.

Abusar de los remakes

No obstante, también hay abusos, grandes abusos, que hemos visto especialmente a lo largo de este año. El año 2014 se ha convertido en el año donde todos quieren reciclar sus juegos de hace 6 a 12 meses.

Llamar "Edición Definitiva" a un remake es un insultoNombres como "Tomb Raider Definitive Edition", "Metro Redux", "The Last of Us Remasterized" y "GTA V" (para PS4 y Xbox One) son algunas pruebas. Títulos que tienen apenas un año de edad, aproximadamente, "remasterizados" para la nueva generación. Esto se debe a lo que dije antes, el año de transición que supone muchos riesgos para los estudios, en especial para los 3rd Party.

Es exagerado que en un año se repita el lanzamiento de un título, peor aún si este cuenta con el nombre de "Definitive Edition" (Edición definitiva). Si esta es la definitiva, ¿qué te compré entonces hace un año, una edición mediocre? Por esto hay tanto gamer molesto que viene de la ahora "vieja generación", al considerar a esta clase de anuncios una bofetada en su rostro, un insulto. Y razón no les falta.

(El tráiler de The Last of Us Remasterizado contiene spoilers del juego)

Aún así, viendo la otra cara de la moneda, Andrew House tiene razón al mencionar que este es un caso especial. Como dije, las dos generaciones son parecidas, pero aún así hay mucho nuevo early adopter llegando a PS4 y Xbox One que nunca antes había tenido una de estas consolas, sobre todo desde Nintendo Wii, esa plataforma que llevó videojuegos a públicos que nunca antes los había probado.

Esto es tentativo para los publishers, es llevarle un título como The Last of Us a alguien que no tuvo PS3 para que luego compre The Last of Us 2 y 3, cuando salgan, si es que salen.

Un salto de generación de consolas es una época complicada, llena de sentimientos agridulces, entre unos que consideran que aún no es necesario actualizar, y otros que cambian rápido y se ven desamparados por un catálogo muy limitado. Pero sobre todo, este cambio de generación ha sido más complicado aún por todo lo mencionado.

Sea como sea, los remakes de videojuegos seguirán llegando. La ventaja es que el año 2015 ya no hablaremos más de ellos, porque se viene un alud de nuevos títulos, solo para PS4, Xbox One y Wii U.

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