La Ley del silencio fue una de las películas más aclamadas de Marlon Brando. En ella, un boxeador que trabajaba en los puertos para un patrón que usaba tácticas mafiosas, se arrepiente de su pasado y decide contarlo todo. Más allá de la película, la historia y la actuación de Brando, que lo borda, lo que ha permanecido ha sido el título.
Según los medios tradicionales ellos estaban desprotegidos
La expresión ha calado en la sociedad española de manera que siempre que se ha querido referir a una situación en la cual todo el mundo conoce algo pero nadie habla de ello, se utiliza el título de la película. Y eso es lo que estamos viviendo en estos momentos. Mientras media España está pensando en las vacaciones de agosto y la otra media está pendiente de la presentación de James Rodríguez en el Real Madrid (algo que habría que investigar ya que se preveía tal acontecimiento para ayer), el gobierno español aprobará esta tarde a primera hora una ley que beneficia a un colectivo y perjudica a todos los ciudadanos.

Como ya se ha hablado en ALT1040 claramente en sendos artículos de Eduardo Arcos y Javier Lacort sobre el Canon Aede, esta medida está impulsada por un grupo de empresarios de la información que no quieren perder su posición dominante. En este sentido y ante el auge de medios no tradicionales, los grupos pertenecientes a AEDE han pedido que se legisle a su gusto y beneficio para frenar el avance de los medios digitales.

Más allá de la chapuza que será la aplicación de la ley y las desastrosas consecuencias que traerá para todos los ciudadanos y medios digitales, lo que más me llama la atención es la cobertura que están dando los medios tradicionales ligados a AEDE. En un maravilloso post de Eva Belmonte para la web Quien Manda (y aprovecho para linkar el contenido porque no sé qué pasará a partir de mañana) se ponen nombres y apellidos a los grupos editoriales, periódicos y componentes de AEDE que han perpetrado uno de los mayores escándalos del periodismo en este país. Están todos. El Mundo, El País, ABC, La Vanguardia, El Periódico, La Voz de Galicia, El Correo, etc. Poco importa el color de la bandera o el asiento en el parlamento, rojo o azul, izquierda o derecha, porque nadie habla de la Ley Mordaza en sus periódicos. Un repaso por sus ediciones digitales basta para darse cuenta de que no quieren que sepamos nada de ello.


Menéame ya ha anunciado que tendrá que salir de España
Y si alguien quiere que no se sepa algo es porque algo hay que saber. La jugada maestra del ejecutivo postponiendo anuncios de reuniones entre el Presidente del Gobierno y el Presidente de Catalunya y fichajes galácticos esconde la aprobación de una ley que afectará a todos los españoles y que nadie que se informe a través de los medios pertenecientes a AEDE conocerá.

Así es como se amordaza a un pueblo. Así es como se hiere de muerte una democracia.