Un día después de que se ponga el marcha el movimiento Reset the Net, que viene precisamente a luchar contra la vigilancia en la red, Vodafone, una de las operadoras de telefonía más grandes e importantes del mundo reconoce que entrega información de sus usuarios a los gobiernos. Y no solo eso, si no que según The Guardian, la compañía tiene sistemas dedicados para ofrecerle la información a la agencias gubernamentales de países Europeos en los que opera y en la mayoría fuera de Europa.

En este sentido, Vodafone ha roto el silencio que existía en la industria, pese a que tras las revelaciones de Snowden ya se sabia pero no estaba confirmado, y menos en Europa, donde la Comisión Europea ha sido bastante crítica con este tipo de prácticas. De esta forma, Vodafone hará público un informe sobre vigilancia de sus redes y cómo los gobiernos monitorizan las conversaciones a través del sistema de tubería, es decir, permitiendo a los gobiernos conectarse a la red de las operadoras y poder escuchar y grabar conversaciones en tiempo real o rastrear la ubicación, en muchos casos sin la perceptiva orden judicial.

Por primera vez un operador rompe el silencio sobre el espionaje masivoDe hecho, según revela The Guardian en la mayoría de los casos ese sistema de escucha no es más que un equipo electrónico situado en una habitación cerrada en el centro de datos central de una red o en una de sus centrales locales, con el que las agencias tiene un acceso total a la red en tiempo real, obviando en muchos casos los cauces legales como son la solicitudes judiciales de escuchas.

De demostrarse que efectivamente este acceso se proporciona sin orden judicial, estaríamos ante un atentados contra los derechos fundamentales -como es el secreto de las comunicaciones- que puede estar siendo sistemáticamente violado por multitud de la compañías en las que confiamos y que están permitiendo el acceso a datos de los usuarios sin siguen el perceptivo cauce legal. Parece que aún queda mucho por descubrir.