Galaxy S5

Malas noticias para los inversores de Samsung pues se espera su mayor caída de resultados financieros de los últimos años para el segundo trimestre fiscal. O al menos así lo ha expresado el propio Lee Sang-hoon, CFO de Samsung, en una declaración pública bastante extraña, donde ha anunciado el *desastre*; eso sí, al ser preguntado el director financiero de la coreana, no dio más explicaciones y no se esperan hasta que a principios de julio la compañía presente sus resultados consolidados.

El problema es que esta vez no ha existido calma antes de la tormenta, puesto que las declaraciones de Lee han hecho temblar los valores de Samsung en los mercados financieros, lo que se ha traducido en una bajada del 8,5% en lo que llevamos de mes, y se espera una caída mayor en los días previos a la presentación de resultados del que hasta ahora -y a la espera de conocer sus resultados y ventas- es mayor vendedor mundial de smartphones.

Pero además, con motivo de estas declaraciones, las agencias aseguradora de valores como KTB Investment & Securities han sido bastante duras bajando las previsiones de ganancias de Samsung en un 10%, pero también lo han hecho con las ventas mundiales de terminales para el el segundo trimestre en un 12,5%, a 77 millones de dólares de los 88 millones previstos.

Samsung no acaba de definir su estrategia en los mercados emergentes
¿Y a que viene ahora esto? Pues parece que Samsung no está funcionando como debería en los mercados emergentes. En un momento en el que todas las compañías están apostando por llevarse un hueco de los emergentes, y teniendo Samsung un buen catálogo de terminales para atacar dichos mercados, no está funcionando como se espera, y en su lugar compañías como Motorola o Nokia se están llevando el pastel de los que en el futuro serán compradores de smartphones de gama media-alta.

Además, las previsiones de Apple, su principal competidor tampoco, han ayudado mucho. Básicamente, Apple vende más y más terminales cada año y sus previones de ventas para lo que queda de año no podían ser mejores, contando además que todavía falta su lanzamiento estrella del año con el que pueden dar un golpe en la mesa como ya pasó con el iPhone 4.

Ahora bien, no nos volvamos locos, Samsung es un gigante de la telefonía móvil y este bache en el camino no significa nada más que problemitas de fin de semana, al menos si mantienen el incendio controlado. De momento, lo único que les queda es aguantar el chaparrón de los resultados del segundo trimestre, y replantear su estrategia con los emergentes, y quién sabe si no les vendría mal reducir el número de terminales casi idénticos que tiene por cientos disponibles en el mercado.