Recientemente conocimos la noticia de que Google no iba a cancelar la gama Nexus, desmintiendo así los rumores que durante mucho tiempo se extendieron por la red, afirmando que serían sustituidos por Android Silver, una gama aún sin confirmar que vendría a ser una evolución de los dispositivos Google Play Edition. Esta decisión de mantener la gama Nexus, al menos de momento, es la mejor decisión posible, tanto para los usuarios como para el desarrollo de Android.

El programa Nexus empezó como una colaboración entre Google y distintos fabricantes para ofrecer la experiencia Android sin adulterar, como una alternativa a los smartphones que estaban llegando al mercado, contando además con las últimas actualizaciones aportadas directamente por Google. Sin embargo, el primer dispositivo Nexus, el HTC Nexus One se vendía en su momento por 529$ en versión libre, un precio similar al resto de dispositivos de gama alta en 2009, pero que ahora sería extremadamente inusual de ver en un Nexus. Además, por aquel entonces los Nexus eran muy raros de encontrar fuera de EEUU, llegando únicamente mediante canales oficiales a Reino Unido y Canadá, por lo que su éxito era más que cuestionable.

Al año siguiente, el fabricante encargado del programa pasó a ser Samsung, y durante dos años aportó dos nuevos dispositivos a la gama, el Nexus S en 2010, y el Galaxy Nexus en 2011. Éste último fue un arma de doble filo, ya que aunque fue un dispositivo que marcó una época con una pantalla que ocupaba casi todo el frontal del dispositivo y con la barra de navegación incluida en pantalla, la cual se ha acabado imponiendo en los diseños del resto de fabricantes, cierto es que vino a un precio de 650$ libre, y eso para aquellos que pudieron disfrutarlo, ya que aquellos con la compañía estadounidense Verizon les llegó la versión adaptada para su red meses después. Un ejemplo claro de lo mal que se puede manejar el lanzamiento de un smartphone.

Sin embargo, el Galaxy Nexus comenzó a extenderse a otros mercados, entre ellos España, a través de las operadoras que lo ofrecían mediante contrato o libre al precio antes mencionado. Hemos de recordar que los Nexus nunca han venido con especificaciones rompedoras, por lo que las ventas no fueron tan altas como se esperaban, ya que mucha gente optó por otros smartphones de gama alta, como el Galaxy SIII o el HTC One X y con especificaciones más alta. Google necesitaba hacer llegar sus smartphones de otra forma, y ahí comenzó la venta del Galaxy Nexus en el Google Play Store en abril de 2012 a 350$, un precio interesante aunque fuera un smartphone del año anterior. La compañía de Mountain View quizás estaba preparando el mercado para lo que se iba a dejar caer en el último cuatrimestre de 2012.

El 29 de octubre de 2012 Google anunció el Nexus 4 al espectacular precio de 299/349 dólares o euros en versiones de 8 y 16GB, y la tablet Nexus 10 a 399/499 dólares o euros según memoria interna. Estos dispositivos se venderían en exclusiva por Google Play, excepto alguna excepción de alguna compañía que lo vendería con opción a contrato. Aunque fue un desastre en el momento de su venta, con unidades agotadas y reemplazos de stock que duraban semanas, el éxito entre los geeks y fans de Android fue muy grande, y ya quedaba claro que un terminal a ese precio debía tener un objetivo mayor que el de la venta, ya que ni Google ni los fabricantes iban a ganar dinero por la venta directa de los Nexus.

Y el objetivo son los desarrolladores. Google sabía que el éxito de una plataforma depende en gran medida de los desarrolladores, y Apple es clara muestra de ello con una comunidad de desarrolladores de aplicaciones envidiable. Sin embargo, Google no puede competir en el mismo terreno que Apple por culpa de la piratería de aplicaciones, el cual sigue siendo un problema horrible para el ecosistema de Android, por lo que Google decidió ir por el otro camino: bajar los precios y facilitar lo máximo posible el acceso a herramientas para los developers, y ganar dinero a través de dónde siempre había ganado dinero Google, la publicidad y los anuncios.

Google sabe que jamás podrá ganar a Apple en su propio campo, por lo que ha elegido el otro camino. Y les está funcionando.Para ser desarrollador en Android debes pagar 25$ una sola vez, mientras que para ser desarrollador en el App Store, debes hacer un pago de 99$ al año. La diferencia de posturas entre compañías está más que clara. Si además sumamos el hecho de que la gran mayoría de desarrolladores prueban sus aplicaciones en sus propios dispositivos antes de ponerlas a disposición de todos, y que un iPhone 5S cuesta mucho más que un Nexus 5 dificultando dichas pruebas de aplicaciones, vemos el camino elegido por Google de bajar el listón en precio y exigencias para atraer desarrolladores, porque sabe que si sigue el camino de Apple, no va a poder ganar debido a la reputación del iPhone y iPad como productos de altísima calidad.

El programa Nexus además ha servido para hacer ver a las compañías que la capa de personalización debe ser lo más ligera posible y sin demasiados añadidos para tener una mejor fluidez y rendimiento. Aunque las compañías han ido aligerando sus capas de personalización en sus últimos modelos como Samsung en su Galaxy S5 y HTC en su One M8, el máximo exponente de esta "inspiración" ha sido Motorola, destacando el Moto X o el Moto G, siendo éste último el smartphone más vendido en la historia de Motorola, todo ello mediante un precio rompedor de 180$ y un software cercano a Android stock.

Luego están los que vendrían a ser los supuestos sustitutos de los Nexus, Android Silver y los dispositivos Google Play Edition. Actualmente, los GPE sólo pueden ser comprados en EEUU, y de los 6 dispositivos que se comenzaron a vender, solamente están disponibles hoy en día 2, el Moto G GPE y la LG G Pad 8.3 GPE, ambos los más recientes de la gama, con lo que su futura existencia está aún por ver. Por otro lado Android Silver, que vendría ser la evolución de los Google Play Edition, pueden acabar llegando al mercado, pero esto no implica la desaparición de los Nexus. Recordemos que los Nexus son dispositivos orientados a desarrolladores, mientras que Android Silver serían dispositivos con especificaciones tope de gama y con Vanilla Android, y que seguramente se venderían al mismo precio que su homólogo original, y esto no es lo que busca Google en su camino para ayudar a los desarrolladores.

Obviamente, los Nexus no son perfectos y muchos los critican por sus buenas pero no espectaculares especificaciones, y por su falta de tarjeta microSD, pero hemos de recordar que los Nexus son diseñados por las directrices de Google, y ellos quieren que uses más el almacenamiento en la nube de sus servicios. En cuanto al problema de las especificaciones, esa distancia probablemente esté siempre ahí, especialmente si Google quiere seguir manteniendo ese precio rompedor, aunque se ha acortado en parte con el Nexus 4 y, especialmente, con el Nexus 5. Aunque a día de hoy no sepamos siquiera si para este año habrá o no un nuevo smartphone Nexus, como usuario de un Nexus 4 sólo me queda añadir que ojalá el programa Nexus siga existiendo y siendo unas de las bases en Android durante muchos, muchos años.

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