Hace unos meses, coincidiendo con la llegada de Chromecast a España, una aplicación pensada específicamente para utilizar Chromecast con contenidos locales llegó a Google Play. Se trataba de Casteando, desarrollada por Borja Domínguez. Casteando permitía reproducir contenidos bajo demanda de varias cadenas de televisión españolas a través de Chromecast. Una solución ideal para quien quiere ver estos contenidos a través de Chromecast.

Viendo de lo que han sido capaces dos grandes empresas con un servicio que les beneficaba, ¿qué podemos esperar si desembarca un Netflix en España?Pero hace unos días, Casteando fue eliminada de Google Play tras haber sido denunciada por parte de RTVE. Eliminada directamente. Antes, Atresmedia amenazó con denunciar a Casteando, logrando que el desarrollador de la aplicación eliminase los accesos a contenidos de Atresmedia (grupo que posee a Antena 3 y la Sexta). Pero en el caso de RTVE, ni siquiera hubo un aviso previo, una petición. Lo grave es que Casteando no alojaba los contenidos en sus servidores, ni insertaba publicidad propia en dichos contenidos. Se limitaba a hacer de puerta de acceso a los vídeos a la carta de dichas aplicaciones. Que por cierto, las aplicaciones de RTVE y de Atresmedia no son compatibles con Chromecast a fecha de hoy. Lo que hacía Casteando era dar una mayor difusión a sus contenidos, sin insertar publicidad propia.

Luego nos preguntamos por qué Netflix sigue pasando olímpicamente de España. Esto es sólo un nuevo botón. Hace menos de un mes, Netflix llegó a seis países europeos: Alemania, Austria, Suiza, Francia, Bélgica y Luxemburgo. También está presente en una parte importante de Latinoamérica: México, Chile, Argentina, Colombia, Uruguay... En España, ni presencia ni planes de entrada a medio plazo. Con casos como este, toma fuerza la teoría de que la lista de intermediarios entre Netflix y el consumidor en España sería tan larga que haría inviable el precio final, muy superior a los 8 dólares mensuales. Si dos grandes cadenas de televisión prohíben que un desarrollador lance una aplicación para ver sus contenidos, continuando alojados en sus servidores, sin lucrarse con publicidad durante los mismos, ¿qué podemos esperar que pidan cuando desembarque una gran oferta de contenidos bajo demanda? Sencillamente, quieren tener un control absoluto de sus contenidos y plataformas.

Las alternativas

Si buscamos alternativas a Netflix, en España tenemos como la más destacada a Wuaki TV, adquirida por Rakuten hace un par de años. Frente a los más de 10.000 títulos de Netflix, Wuaki TV alcanza los 5.000 títulos. El problema aquí es similar a la diferencia que encontramos entre App Store y Windows Phone Store, por ejemplo. Aunque el número de opciones del segundo sea aparentemente elevado y suficiente, la calidad es muy diferente. No obstante, no es una crítica a Wuaki: bastante complicado es sacar adelante un servicio así en España. Ofrece una selección (Wuaki Selection) como contenido bajo tarifa plana, más contenidos bajo demanda de pago, aparte del plan Selection.

Otras alternativas son Nubeox y Filmin, que tienen 1.200 títulos y canales de TV por cable, y más de 7.300 títulos respectivamente, aunque contando cortometrajes en este último caso. Ambos tienen una oferta híbrida, de forma similar a Wuaki, ya que combinan oferta de tarifa plana como Netflix, y añade contenidos de pago que excluye la tarifa. En cualquier caso, se trata de servicios a los que está costando bastante despegar al nivel de un Netflix, tanto en contenidos como en penetración de mercado, y no son ellos los culpables.