Hoy se han dado a conocer los resultados del estudio encargado por el Gobierno de España sobre la relación entre los cerca de cuatrocientos seísmos que hubo en septiembre de 2013 en la costa de Vinarós, Castellón, y la inyección de gas en el almacén de Castor. Según este estudio realizado por el Instituto Geográfico Nacional (IGN) la relación es plausible.
Este almacén podría almacenar un tercio del consumo español de gas en 50 días
En lo años 70, en la costa de Amposta, se abrió una plataforma petrolífera que extrajo cincuenta y seis millones de barriles de petróleo, dejando una bolsa petrolífera vacía. Más de veinte años después se estudió aprovechar ese yacimiento para reconvertirlo en almacén de gas, transportando el material desde tierra, a través de tuberías, hasta la zona. Este proceso ha propiciado, según el estudio del IGN, que se produjeran terremotos en la zona.

En Septiembre del año anterior se decidió parar las operaciones de inyección hasta que se analizara la situación y hoy, casi nueve meses después, se conoce la relación directa. Los vecinos de la zona protestaron por estos hechos pidiendo responsabilidades políticas y acabaron consiguiendo que, a finales de año, se aprobara la Ley de Evaluación Ambiental que obliga a incluir, además de otras cosas, estudios de peligrosidad sísmica.