Una de las cosas de la sci-fi que siempre he deseado ha sido el Tricorder de Star-Trek. Ese pequeño aparatito que podía scanear objetos, analizar su composición y grabar datos era el juguete definitivo para mí. Pero estamos a 2014 y nada de nada. Ni coches voladores ni gadgets de película, aunque eso puede acabar pronto.

Ha despertado tanto interés que ya ha superado su meta en indiegogo
Peres es una pequeña nariz electrónica capaz de analizar la composición de ciertos alimentos. En concreto, puede "oler" las carnes de cerdo, ternera y pollo, además de las de pescado. Para ello, utiliza los sensores más avanzados que analizan el aire cercano a la muestra para calcular la frescura y calidad.

Su dinámica se basa en el proceso de descomposición, es como un pequeño CSI en tu mano. Los microorganismos se dedican a comerse la carne, cuando está a temperatura ambiente, y dependiendo del tiempo transcurrido puede haber unas bacterias u otras. Así pues, cada "bichejo" produce un tipo de compuesto químico que se evapora en el aire y es ahí donde entra nuestra nariz electrónica que lo analizará. Gracias a una app, tanto para iOS como para Android, podrás saber la calidad de la muestra y si es apta para su consumo.

Los creadores de tan original propuesta son un grupo de emprendedores lituanos, con Augustas Alesiunas a la cabeza. El CEO de la empresa es, además, presidente del Smart IT Cluster, una incubadora para el mercado de antiguas repúblicas de la U.R.R.S y Argentina. Su proyecto ha superado la meta en indiegogo y planean lanzar su producto en Julio de este mismo año.

La idea, a mi modo de ver, es original y necesaria ya que podría capacitar a las personas invidentes y darles mayor autonomía a la hora de hacer la compra, por ejemplo. Además, los viajes a países donde la gastronomía es totalmente diferente podrían convertirse en más seguros gracias a este pequeño aparato.