El gobierno de Argentina está apostando por lo que llama el lenguaje del futuro: programar. Visto como una necesidad del presente y en adelante, ha enfocado su labor en hacer llegar a los estudiantes del país la oportunidad de aprender ciencias de la computación.

Esta iniciativa llamada program.ar y por fundaciones argentinas. Las acciones tomadas para cumplir el objetivo son el de acondicionamiento de espacios dedicados a promover las habilidades digitales, distribución de equipo para que los niños practiquen y la capacitación de profesores por medio de las universidades.

Es claro que además de un alcance educativo, la iniciativa tiene una finalidad económica. La presencia de esta industria en Argentina así como en el resto del mundo va en constante crecimiento y representa ya una industria que genera muchas ganancias a los países que promueven el desarrollo en este sentido.

Los antecedentes de esta iniciativa son los espacios condicionados para actividades extracurriculares llamados NAC (Núcleo de Acceso al Conocimiento). Ahí los alumnos aprenden en el entorno Alice, software desarrollado por Universidad de Carnegie Mellon. Con Alice programan animaciones 3D, hacen que su personaje haga lo que ellos quieren y logran construcciones que con cualquier lenguaje de programación.

Interesante que una iniciativa gubernamental aliente y de recursos a este tema. El uso correcto de las estrategias de enseñanza de computación y de programación puede proporcionar a los niños una forma de pensar racional, lógica y creativa. Que finalmente es lo que, potencializado con equipo y recursos, puede hacer la diferencia entre los métodos tradicionales de enseñanza y una educación con miras en el futuro y su lenguaje.