Roberta Firstenberg fue una mujer amada, que falleció luego de una larga lucha contra un cáncer que a finales de su vida le impedía hacer lo que más disfrutaba en el mundo, caminar tranquilamente por su jardín, por las calles de su ciudad, dar paseos por el mundo. Por ello, Priscilla Firstenberg, una gamer, artista de los videojuegos y la nieta de Roberta, tuvo la genial idea de utilizar la realidad virtual para ayudar a su abuela a estar más tranquila y feliz antes de morir.

Casos como el de Roberta y Priscilla son pruebas de las amplias posibilidades de la realidad virtualLa historia de Priscilla y como las Oculus Rift ayudaron a Roberta a ser más feliz los días previos a su muerte es maravillosa, como reportan en Polygon. Y es que en infinidad de ocasiones he mencionado que las Rift y la realidad virtual va mucho más allá de los videojuegos (y eso es lo que ha visto Facebook en esta empresa), en este caso para dar tranquilidad a una mujer moribunda.

Priscilla comenta que su abuela estaba demasiado débil para salir de casa, no podía casi ni pararse del sillón, por lo que estaba deprimida al no ver su jardín o sencillamente la luz del día. Ante esto, escribió a Oculus VR contando su caso, preguntándose si la realidad virtual podría ayudar a su abuela a estar más tranquila, y el mismo día le enviaron una versión de desarrollo de OCulus Rift que sin duda cumplió su cometido.

Usando algunos programas como Tuscany Demo que permite recorrer virtualmente una villa de estilo italiano, e incluso Google Maps donde se pudo ver a sí misma, Roberta estuvo sorprendida y feliz, aunque cuatro semanas más tarde de recibir las Rift, lamentablemente falleció,

La historia de Roberta y Priscilla es hermosa y otra prueba más de lo que verdaderamente significa la realidad virtual, y que jugar al Amnesia o al Team Fortress 2 con unas Rift es espectacular, pero no supone ni un 10% de sus posibilidades.

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