En los últimos años hemos presenciado como la impresión 3D es capaz de solucionar muchos problemas que nos llevan acompañando desde décadas. Con esta tecnología se pueden crear pequeñas piezas a medida, las cuales podrían evitar o reparar muchos de los defectos que tienen algunos productos que nos rodean.

Adiós a ese líquido extraño transparente
Es el caso de los botes de ketchup. A todos nos ha pasado que vamos a empezar a salsear nuestra hamburguesa y de repente sale un líquido indeseable por no haberlo agitado. Dos estudiantes parecen haber dado con la solución y han hecho mediante impresión 3D un tapón con forma de seta que evita que esto ocurra.

Personalmente, me parece genial este tipo de ideas. Muchas veces esta tecnología parece estar enfocada para cosas casi futuristas, pero creo que es muy interesante su aplicación en pequeñas cosas que nos ocurren en nuestro día a día. Siguiente objetivo: la pasta de dientes y cómo acabar con el tubo sin hacer figuras extrañas.