La semana pasada ya me aventuré a escribir sobre el éxito de 8 apellidos vascos y cómo sirve de ejemplo perfecto para contraatacar la idea de que la piratería es la culpable de todos los males de esta industria. Pero ni es cierto que casi todas las películas españolas son malas ni tampoco es justo despreciar de manera sistematizada una película sólo por el hecho de que sean títulos españoles. Siempre lo he dicho y en este post quiero reafirmarme: cine español hay muy bueno y uno de los mejores ejemplos lo encontramos en el género de terror, el cual ha dado títulos muy buenos. Si no me crees, pégale un vistazo a estas cuatro películas de terror españolas que nada tienen que envidiar a éxitos taquilleros norteamericanos. Vamos con ellas.

Darkness (Jaume Balagueró)

Hablar de Jaume Balagueró es hablar de cine de terror, y del bueno. Si bien una de sus películas más famosas es quizás una de las más flojas de su filmografía -hablo de "REC"- y tiene algunas manchas imborrables en su curriculum -como haber dirigido la película de Operación Triunfo-, también ha dejado auténticas perlas audiovisuales, como "Frágiles", "Los Sin Nombre" o mi favorita: Darkness.

El planteamiento de "Darkness" es bastante clásico: familia que se muda (de Estados Unidos a España en este caso), una madre enfermera, una hija rebelde y un niño pequeño que pinta dibujos en un cuarderno, todo esto ambientado en una casa en medio del campo. A partir de aquí una serie de eventos extraños se irán sucediendo para marcar el devenir del film. Nada nuevo ni revolucionario, pero señores, el ambiente que sabe crear Jaume Balagueró en esta película pone los pelos de punta. Sin duda alguna, una de las mejores películas de terror con sello español.

Los otros (Alejandro Amenábar)

Si bien Alejandro Amenábar es un director muy versátil, capaz de realizar películas tan dispares como "Mar Adentro" y "Ágora" casi seguidas, el cine de terror siempre ha sido uno de sus puntos fuertes. Así lo demostró en 1996 con la maravillosa "Tésis", lo reafirmo en 1997 con "Abre Los Ojos" y acabó por consolidarse en este género -y ganándose al público mayoritario- en 2001 con "Los Otros".

De "Los Otros" poco se puede decir que no se haya dicho ya: de nuevo, una historia bastante tradicional y un manejo de ésta magistral. Tanto la ambientación, como el control de la tensión durante todo el film y la sorpresa final, la colocan como uno de los mayores éxitos dentro del género de terror en España. Muy recomendable.

Buried (Rodrigo Cortés)

Si el planteamiento de las dos películas anteriores es bastante tradicional, el valor de Buried es precisamente el de una idea innovadora y original. Levantó mucha expectación en Sundance 2010 y consiguió hacerse con 3 Goya el mismo año. ¿Por qué? Porque no todo el mundo es capaz de rodar una película que versa sobre la angustia del protagonista para intentar salir de un ataúd enterrado sin aburrir hasta al acomodador y esta película no sólo lo consiguió, sino que supo transmitir la claustrofobia a la perfección.

¿Quién puede matar a un niño? (Narciso Ibáñez)

Pero si crees que todas las buenas películas de terror españolas se han rodado en lso últimos 20 años, estás más que equivocado. Un buen ejemplo de ello es "¿Quién puede matar a un niño?" de Narciso Ibáñez, del año 1976. La película cuenta la historia de un matrimonio inglés que llega a un pueblo costero español y pronto acaban en una isla habitada por niños, los cuales son más que hostiles con los adultos. El trailer ya te alerta sobre el hecho de que estás ante una gran película, el film entero no sólo no decepciona, sino que de hecho mejora lo contado. Ríete tú de los niños del maíz.