Las charlas de TEDx se han vuelto tremendamente populares alrededor del mundo. Derivadas del formato original que se ha convertido ya a estas alturas en un referente cultural y hasta académico, las charlas de TED (Technology, Entertainment, Design) resultan un verdadero e impresionante semillero de ideas, donde las perspectivas de innovación sobre ciencia, tecnología y vida cotidiana adquieren matices que pueden enriquecer mucho nuestra perspectiva para "pensar fuera de la caja", sin embargo, aunque el catálogo de conferencias disponibles es más que respetable y algunas de ellas incluso es posible encontrarlas por medios poco esperados, como Netflix, no deja de sentirse la necesidad de la emoción y experiencia de presenciar en tiempo real y en persona un suceso de estas cualidades, es ahí donde ha surgido la oportunidad de las charlas TEDx, como eventos organizados en diferentes partes del mundo de forma independiente al TED original, por medio de una licencia que les permite usar la marca e imagen distintiva, siempre y cuando se acepte y se cumplan una serie detallada de reglas, las cuales buscan garantizar la preservación del espíritu y estilo de esta corriente. Pero esto no siempre sucede.

Ideas que cambian

TEDxGuadalajara 2014 se llevó a cabo este sábado primero de marzo en la Sala Guillermo del Toro ubicada dentro del Hospicio Cabaña en el Estado de Jalisco, México. Con una asistencia de cerca de 200 personas reunidas con el objetivo de compartir ideas, conocimientos, propuestas y experiencias que inspiren, el evento buscó mantener intacto en esencia el espíritu de estas charlas: crear una comunidad mejor a través del intercambio de ideas. Pero en la otra cara de la moneda también se mantuvo esta faceta lógica, cuya ejecución ha detonado diversas críticas ya en el pasado, al mantener un formato, donde derivado de las cualidades de los presentadores, es inevitable producir esta sensación de que el evento busca emular de manera regional lo que se ven en las charlas TED reales, sólo que los contenidos y su riqueza varía notablemente, a veces de manera positiva otras no tanto.

En ocasiones anteriores ya se ha manifestado el desborde y aprovechamiento de la "marca" TEDx, donde se han llegado a organizar conferencias cuya notoriedad reside en cualquier cosa menos la ciencia, el conocimiento y la innovación, tal fue el caso de las TEDxValenciaWomen de 2012, en donde el programa de conferencistas y sus temas llevó incluso a detonar una repuesta oficial por parte del staff de TED, quienes publicaron una nota al respecto, delineando los límites ideales para estas charlas.

Crear una comunidad mejor a través del intercambio de ideas. Por fortuna para el caso de Guadalajara el escenario no fue tanto a tal grado, con una mejoría notable en comparación con ediciones de años anteriores como la de 2012, esta ocasión se contó con el apoyo de diversos patrocinadores, como Telcel, el propio Instituto Cultural Cabañas y el Ayuntamiento de Guadalajara, entre otros, así como con la participación de 10 conferencistas que abordaron temas de una gama diversa, e incluso rebatibles en algunos casos, ya que fueron desde el asunto de la energía y tecnología, hasta cuestiones de entorno familiar, música y sociedad, igual que las charlas de TED, pero con un enfoque más local, y "flexible". Desde charlas como Responsabilidad Móvil o Redes sociales y su impacto digital en México, hasta otras con más vocación de superación personal como La bendición de tocar fondo, el TEDx de Guadalajara tuvo este doble matiz, donde por un lado se muestra la vitalidad e impulso de las charlas TED, en un formato ágil con intervenciones que rondan los 15 minutos, y por el otro, el enfoque de los temas no tiene en todos los casos el más científico ni innovador de los abordajes.

Las charlas de TEDx constituyen, pues, una versión local que emula hasta cierto punto la experiencia de las originales, sin embargo su punto más endeble (y original) continúan siendo sus conferencistas, cuya gama va de todos los tonos, una experiencia que puede no respetar al 100% las reglas, pero funciona también como herramienta para su fin original: el inspirar y entrar en contacto colectivo con una serie interesante de ideas que podrían detonarnos un cambio. Para bien o para mal, las charlas de TEDx no se equiparan, pero funcionan, relativamente, a su modo. Aquí las de Guadalajara en 2013: