Uno de los retos tecnológicos más importantes de la exploración espacial es contar con servicios para repostar el combustible de las naves utilizadas en las diferentes misiones de la NASA o la ESA. Con ese desafío en mente, científicos del MIT se han propuesto crear las primeras gasolineras espaciales, para que las misiones lunares pudieran recargar su combustible en estas estaciones.

Utilizando estos servicios, las naves lanzadas desde la Tierra podrían contar con una menor carga de combustible en su interior, reduciendo así el gasto económico de las misiones. Además, si el peso de estas sondas se reduce, también se podrían cargar experimentos científicos o material extra, aprovechando la diferencia de peso introducido en la propia nave.

La idea de las gasolineras espaciales, aunque podría parecer descabellada, no es totalmente original del MIT. Desde hace aproximadamente dos décadas, han sido varias las aproximaciones que han tratado de dar con el "diseño perfecto" para estas futuras gasolineras espaciales.

Los investigadores del MIT han logrado dos diseños rentables en cuanto a coste-eficiencia, que no requerirían de una gran inversión a largo plazo. De hecho su sistema de gasolineras espaciales aprovecha un truco que ya presentan muchas de las misiones lunares, pues cuentan con una reserva extra de combustible, que puede ser usada en situaciones de emergencia.

Antes de volver a la Tierra, estas naves podrían dejar su reserva extra de combustible en estas gasolineras espaciales, en caso de no haberla usado previamente. De esta manera lograríamos recargar fácilmente estas curiosas estaciones de servicio, reduciendo la inversión económica a realizar.