Facebook

Ha vuelto a ocurrir. Sin algún rumor que anticipase esta noticia, Facebook volvió a agitar Internet sorprendiendo a todo el mundo con la compra multimillonaria de otra compañía de éxito. En cuestión de segundos, se empezaron a multiplicar las críticas y los mensajes de preocupación, volviendo a poner a la red social en una posición de "Gran Hermano" que querría controlarlo todo.

A pesar de ser una de las plataformas online más importantes y con más usuarios, Facebook también es famosa por la desconfianza que muchas personas tienen sobre su modus operandi y la utilización de los datos personales de cada uno. En los últimos años hemos visto como absorbía compañías tan famosas como Instagram, WhatsApp y ahora Oculus VR. Tras gastar miles de millones de dólares, es lógico que Facebook quiera recuperar su inversión, pero puede que estemos mirando en la dirección equivocada.

Pongamos como ejemplo la compra de Instagram. La red social de fotografía tenía millones de usuarios en el momento que se hizo el acuerdo y muchos se llevaron las manos a la cabeza afirmando que era el fin de la plataforma. Dos años después, Instagram sigue operando independientemente y lo único que ha cambiado es que poco a poco empezarán a mostrar publicidad, algo que tarde o temprano podría ocurrir igualmente.

El caso de WhatsApp parece ir por el mismo camino. Su CEO, Jan Koum, se ha hartado de repetir que el acuerdo multimillonario con Facebook les ayudará a seguir creciendo, pero que esto no impedirá que sigan operando como una compañía totalmente independiente (declaraciones que también coinciden con las de Mark Zuckerberg).

Facebook está construyendo un "Arca de Noé"
La compra de Oculus VR podría repetir este modelo y permitir a esta compañía seguir desarrollando su tecnología individualmente, aunque en este terreno si que hay más margen de integración. La realidad virtual está llamada a ser la siguiente revolución, introduciendo a los seres humanos en un mundo creado digitalmente.

La idea de un entorno repleto de experiencias artificiales que comprar, en el que interactuar con tus conocidos (y desconocidos) y donde se muestre publicidad tiene mucho sentido, pero a la vez creo que Facebook está construyendo un Arca de Noé en la que poder sobrevivir en caso de una catástrofe.

## La nueva Disney

Tomemos como ejemplo Disney, una compañía que ha ido mutando y creciendo hasta convertirse en una corporación gigantesca de entretenimiento que sigue absorbiendo otras empresas a su plantilla. El acuerdo con Lucasfilm o la compra de Pixar son sólo dos "pequeños" ejemplos de cómo integrar el trabajo de otros para expandir el área que se cubre inicialmente.

Creo que realmente las intenciones de Facebook van más en esa dirección. Obviamente, son conocidos por haber creado una de las redes sociales más importantes de la historia y quieren asegurar la salud de este servicio, pero integrando todo lo que compran en esta plataforma, ocasionaría que sólo tengan un bote salvavidas. De esta manera, Facebook ya no es "sólo" una red social, sino un conjunto de ofertas diferentes que pueden ir creciendo de manera individual, consiguiendo llegar a muchas más personas y abriendo las oportunidades de negocio.

La compañía parece estar queriendo desarrollar su propio "Facebookland"
No quiero pecar de ingenuo, en muchas ocasiones Facebook ha sido criticada por prácticas no muy ortodoxas con los datos de sus usuarios, pero al mismo tiempo creo que pensar que van a forzar una integración de la red social en todo lo que compran es un sinsentido. No olvidemos que plataformas como Myspace han visto como todo su imperio se caía a pedazos rápidamente, algo de lo que Mark Zuckerberg parece haber aprendido la lección.

La red social podría ser recordada como la piedra angular, una especie de Mickey Mouse, pero la compañía parece estar queriendo desarrollar su propio "Facebookland" e integrar otras empresas vanguardistas que le permitan asegurar su supervivencia y no perder la posición privilegiada que 10 años después sigue ostentando.

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