Uno de los aspectos que más valoramos de los servicios de mensajería es la privacidad y la seguridad; de hecho, estos factores son los que han disparado, entre otras cosas, la adopción de Telegram por los usuarios. Si hay un referente en la red en cuanto a privacidad, sin duda, ese es el Proyecto Tor; un servicio que nos ha ayudado a saltar bloqueos y a navegar de manera anónima y que ahora también pretende aterrizar en el segmento de la mensajería instantánea con su propio servicio.

Pues sí, Tor está trabajando en su propio servicio de mensajería instantánea, una noticia sumamente interesante si tenemos en cuenta el largo recorrido que lleva Tor a sus espaldas y lo fundamental que se ha vuelto este proyecto para luchar contra la censura. Por ahora, el proyecto se va a centrar en el mundo del escritorio ya que Tor añadirá este servicio de mensajería instantánea como un complemento que añadir a su navegador (Tor Browser) pero, aún así, no deja de ser una llegada interesante porque, quizás, podría ser el germen de un sistema de mensajería instantánea totalmente seguro que se expanda a otros segmentos como el de la movilidad.

El proyecto todavía está en una fase temprana aunque, eso sí, se espera que no se dilate mucho en el tiempo. Los desarrolladores de Tor han tomado como base el proyecto Instabird de Mozilla (igual que toman como base Firefox para Tor Browser) y esperan que, para el mes de marzo, puedan tener una primera beta del sistema ya funcionando (aunque no han hecho público ningún tipo de roadmap o plan de proyecto con fechas e hitos concretos).

¿Y en qué consiste el sistema de mensajería instantánea de Tor? El funcionamiento, realmente, no distaría mucho de la navegación anónima que ya nos ofrece Tor; en este caso, los mensajes se cifrarán y viajarán a través de la red anónima que sustenta Tor hasta llegar a su destino. Para asegurar que, realmente, los mensajes están cifrados y el servicio es seguro, Tor ha hecho un llamamiento a expertos en seguridad para que se unan al proyecto y auditen el sistema de mensajería; además, también buscan la colaboración de personas que hablen farsi y árabe con la intención de traducir la herramienta a estos idiomas y, así, servir de vía de comunicación allá donde impere la censura.