El sexo en exceso puede llegar a matarnos. O al menos, a una especie de marsupiales descubierta en Australia, conocida como Antechinus de cola negra, la frenética actividad sexual le provoca elevados niveles de estrés que, literalmente, "desintegran" su cuerpo.

La nueva especie descubierta por científicos australianos tiene unos hábitos de apareamiento que resultan fatales. Las intensas sesiones de sexo a las que se somete, que llegan a durar entre 12 y 14 horas al día, provocan que muera antes de que cumpla el primer año de vida.

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Gary Cranitch (Queensland Museum)

La alta competitividad entre los machos de esta especie, unida a la agresividad, tienen como resultado su prematura muerte por exceso de sexo. La especie descubierta por científicos de la Queensland University of Technology sufre problemas como hemorragias internas y la desintegración de sus tejidos por el estrés producido a partir de la cantidad de sexo que ha de practicar.

Este descubrimiento es cuanto menos curioso, y nos muestra de nuevo la increíble biodiversidad que puebla la Tierra. En rincones de nuestro planeta existen organismos vivos con características peculiares, como la de este nuevo marsupial que muere por exceso de sexo. No hay duda, el episodio de Futurama de "muerte por kiki" se hace realidad en la naturaleza: el sexo puede llegar a matarte si eres este marsupial australiano.