Quedan apenas unos días para que arranque el MWC 2014, uno de los grandes eventos del sector de la tecnología y, especialmente, del sector de la movilidad. En estos días asistiremos a un buen número de presentaciones de nuevos smartphones y tablets de fabricantes como Samsung, Nokia y otros muchos fabricantes que esperan captar la atención del sector y los medios especializados durante los días que dura esta feria internacional celebrada en Barcelona. Uno de los elementos que aspiran a convertirse en denominador común de buena parte de los dispositivos que veremos en el MWC son los sensores de huellas dactilares; un dispositivo de seguridad que Apple introdujo en el iPhone 5s (bajo el nombre de Touch ID) y que esperamos ver también en el Samsung Galaxy S5 y en el HTC One Max.

Los sensores biométicos, sin duda alguna, son algo que creo que vamos a ver mucho en los dispositivos móviles y en el MWC van a tener su "gran bautismo de fuego" con el permiso el Touch ID de Apple (que ya lleva algunos meses de recorrido desde el lanzamiento de dispositivo en el último trimestre de 2013). En mi opinión, este tipo de sensores son un detalle interesante para los dispositivos de gama alta; un complemento al típico PIN con la particularidad de hacer aún más restringido el acceso a los dispositivos.

Touch ID nos permite escanear varias huellas y acotar a una lista cerrada los usuarios que pueden desbloquear el terminal sin tener que introducir el PIN; una estupenda medida de seguridad que acota el acceso físico a nuestro dispositivo y, por ende, a los datos personales que ahí almacenamos.

iphone touch id

Los sensores biométricos son un buen complemento al PIN de un terminal; aseguran el acceso e incluso las compras. Podría ser una buena funcionalidad a adoptar por la industria.

Un buen sensor de huellas dactilares, con protección para "dedos muertos", mejora la experiencia de uso de los dispositivos porque nos permiten desbloquearlos rápidamente y usarlos sin apenas tener que esperar; de hecho, presentan muchas posibilidades a la hora de acotar ciertas funciones como las compras de aplicaciones, los pagos desde el dispositivo móvil o, incluso, modificar algunas opciones de configuración.

Ahora mismos son pocos los dispositivos que integran estas funcionalidades, quizás tras el MWC el conjunto de dispositivos sea más amplio, pero creo que es una senda que vale la pena explorar porque, en el segmento empresarial, puede ser algo extremadamente valorado. Aunque no debamos compartir el PIN, la realidad es que es algo que los usuarios comparten con demasiada frecuencia; un hecho que pone en peligro todos los datos que almacenamos en nuestro terminal como las fotografías, acceso a redes sociales, correo electrónico... La típica broma de usar el terminal de alguien y, en modo troll, publicar una barbaridad con su perfil de Twitter es algo que se puede evitar con un sensor de huellas dactilares; puede parecer una "broma simple" pero imaginad la situación si pasa con el dispositivo del presidente de una compañía o con un político, el impacto sería muchísimo mayor.

HP Probook
Sensor de huellas dactilares en un HP Probook

Utilidad frente a comodidad

Teniendo en cuenta el peso que tienen los dispositivos móviles como puerta principal de acceso a Internet y como herramientas de productividad; creo que este tipo de capas de seguridad adicionales son importantes y de gran utilidad. Debo reconocer que la inclusión de Touch ID en el iPhone 5s me pareció interesante, es más, me pareció un fallo de Apple que no repitiese la fórmula en el iPad Air o en el iPad Mini Retina; sin embargo, la experiencia con sensores de huellas dactilares en ordenadores portátiles me hacen pensar también en las modas pasajeras.

Touch ID de Apple funciona muy bien y ofrece una muy buena experiencia de uso; una excepción a lo que normalmente se encuentra en productos que incluyen biometría.

Sí, los sensores son útiles y, en cierta medida, son incluso cómodos para los usuarios; sin embargo, llevan muchos años implantándose en ordenadores portátiles de gama empresarial y terminan siendo desactivados por buena parte de los usuarios. ¿El motivo? Su emplazamiento llega a ser incómodo y no es raro que termines tocando el sensor mientras escribes y, por tanto, activando sin darte cuenta las opciones de seguridad. Esta situación tan simple, realmente, nos lleva a uno de los aspectos clave de la inclusión de sensores biométricos en ordenadores portátiles, smartphones y tablets. Estos dispositivos mejoran la protección de nuestros datos pero, para que resulten eficaces, no deben interferir en nuestro uso normal del dispositivo.

La integración de Touch ID en el botón principal del iPhone 5s fue interesante porque no obliga al usuario a cambiar la forma en la que sostiene el terminal; usa su terminal como siempre y la única variación está en poner el dedo sobre el botón para que el sensor lea su huella. Sin embargo, si nos fijamos en las imágenes que circulan del HTC One Max, el sensor está situado justo debajo de la cámara del smartphone, es decir, en la trasera; una ubicación algo extraña que puede llegar a entorpecer el uso del dispositivo. ¿Cómo desbloquear el HTC One Max? ¿Poniendo el teléfono al revés para posar el dedo y, después, dar la vuelta para ver si se hizo una lectura correcta?

Touch ID

Si los fabricantes incluyen sensores biométricos sin pensar en la experiencia de uso, la tecnología estará abocada al fracaso porque entorpecerá el uso de los dispositivos.

Estas ubicaciones tan desafortunadas son las que han hecho que los sensores de huella dactilar no hayan calado tanto en el sector empresarial; nadie puede trabajar si cada vez que apoyamos la mano en la carcasa del dispositivo se activan las opciones de seguridad y nos salta un aviso de "lectura incorrecta" porque, efectivamente, el sensor ha leído algo que no concuerda con el patrón de huella que tiene almacenado.

Si un sensor de huellas dactilares te interrumpe más de dos veces de tu trabajo, lo más seguro es que el usuario lo termine desactivando. He trabajado con portátiles de HP y Lenovo de la gama profesional que tenían estas funcionaliades y, en todos los casos, he terminado desactivando el sensor porque me interrumpía demasiado. Imaginemos un smartphone con el que estamos jugando y, por la manera de sostenerlo, el juego se interrumpe porque el sensor de huellas leyó algo ¿cuál será la reacción del usuario?

HTC One Max

Seguridad en dispositivos móviles

Creo que cada vez vamos a ver más tecnologías relacionadas con la seguridad aplicadas en el segmento de la movilidad. Aunque hablar de la era Post-PC suele levantar bastante revuelo, es un hecho consumado que los dispositivos móviles han cobrado muchísima relevancia en todos los segmentos y, en las empresas, se han convertido en herramientas de trabajo para muchos profesionales.

Si tenemos en cuenta que ya es habitual ver profesionales que viajan con un iPad (o cualquier otra tablet) antes que con su portátil, cualquier capa de seguridad adicional siempre será bien recibida para poder asegurar una mejor custodia de la información almacenada en estos dispositivos.

Los sensores de huellas dactilares no son una mala opción, aunque no creo que sean lo único que vayamos a ver en el MWC; son un buen punto de partida para complementar al típico PIN que todos deberíamos usar. El principal riesgo de esta tecnología, por desgracia, es un mal diseño de los dispositivos; la inclusión de un sensor "para cumplir especificaciones" pero con una ubicación tan desafortunada que termine anulando la propia funcionalidad.

Un sensor de huellas dactilares que aporta valor al terminal es algo que el usuario recibirá de buena gana; sin embargo, un sensor que se incluye "por seguir la corriente" y hacer lo mismo que el resto de fabricantes se convertirá en algo contraproducente que restará valor al producto y al uso de la biometría.