Un equipo de investigación del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) han dado a conocer los primeros análisis del conjunto de galaxias conocido como Abell 2744, en el que se encuentra la estrella más antigua del Universo conocida hasta el momento. Su trabajo ha sido posible gracias al uso del telescopio Hubble y del telescopio Spitzer.

Los científicos canarios han liderado un proyecto de investigación para rastrear en los comienzos del Universo. En esta iniciativa también ha participado el Institut de Recherche en Astrophysique et Planétologie de Toulouse, el Centre de Recherche Astrophysique de Lyon, la Geneva University, la Ecole Polytechnique Federal de Lausanne y la Universidad de Arizona.

La estrella más antigua conocida hasta el momento presenta una edad de 13.600 millones de años, por lo que su origen coincide casi en el tiempo con la fecha en la que surgió el Universo (las estimaciones hablan de 13.800 millones de años). Este descubrimiento ha permitido indagar un poco más en la química de las estrellas más jóvenes que existen en el mundo.

Gracias a la calidad de los datos observados a través del Hubble y el Spitzer, los investigadores han conseguido determinar algunos detalles importantes de la galaxia Abell 2744_Y1, cuyo tamaño es 30 veces inferior al de la Vía Láctea. Su actividad, sin embargo, es más intensa, ya que produce 10 veces más estrellas que la galaxia que habitamos. Entre otras, también está presente la estrella más antigua conocida hasta el momento.

El descubrimiento de este consorcio internacional es importante para conocer un poco más la historia del Universo. A través del programa Hubble Frontier Fields, que presenta una duración de tres años, los investigadores pretenden usar la importante capacidad de los telescopios Hubble, Spitzer y Chandra para conocer seis grupos más de galaxias. El descubrimiento de la estrella más antigua es solo el punto de partida de una alianza que mejorará el conocimiento en astronomía.