El cambio climático es una realidad que afecta ya a todo el planeta. Su impacto sobre las condiciones metereológicas, los ecosistemas y la biodiversidad es realmente grave, pero a pesar de ello, parece que evitamos poner cualquier tipo de freno a este importante problema.

Un informe publicado por Naciones Unidas concluía que los niveles de gases invernadero, causantes directos del cambio climático, habían alcanzado sus máximos históricos durante 2012. Una dura realidad para el planeta, ya que además de provocar un auténtico desastre medioambiental, no somos capaces (o quizás no queremos) evitarlo.

Los efectos del cambio climático, sin embargo, son cada día más evidentes. Una reciente investigación realizada por la Agencia Espacial Europea ha determinado que el hielo del Ártico ha 'adelgazado' un 22% en las últimas dos décadas.

De 1992 a 2011, la agencia espacial europea y la Universidad de Waterloo recopilaron y analizaron imágenes por satélite con tecnología radar del Ártico. Los resultados son catastróficos. El aumento de las temperaturas y los cambios de las precipitaciones han provocado una importante reducción en el espesor del hielo del Ártico, como consecuencia directa del cambio climático.

Su investigación, publicada en The Cryosphere, muestra que el hielo ha disminuido su grosor entre 21 y 38 centímetros. Un adelgazamiento considerable en un tiempo realmente reducido (20 años), que vuelve a demostrar el "cambio dramático" del clima, en palabras de la investigadora Cristina Surdu.

Las fotografías obtenidas gracias a los satélites ERS-1 y ERS-2 permiten observar las variaciones en el grosor del hielo del Ártico, gracias a que la tecnología puede capturar estas imágenes a pesar de la nubosidad existente. El vídeo publicado por la ESA es un aviso más de cómo el cambio climático ya está afectado al planeta Tierra:

La pregunta ahora es la siguiente: ¿servirán estas "llamadas de emergencia" para crear algún tipo de conciencia política y social? Las consecuencias del cambio climático en la próxima década ponen en riesgo el futuro no solo de la humanidad, sino también del conjunto del planeta Tierra.