Con la llegada del iPhone en 2007 y la posterior explosión de los smartphones (en la que Android tuvo mucho que ver), Nokia, líder indiscutible hasta entonces, comenzó a perder bastante terreno en el mercado. Como reacción a dicho cambio de paradigma, en el año 2011, Nokia y Microsoft firmaron un acuerdo por el cual la compañía finlandesa comenzaría a lanzar dispositivos móviles con el sistema operativo de Microsoft, Windows Phone (en aquel momento, versión 7 y 7.5). Dos años más tarde (en 2013), tras ver cómo la alianza resultó bastante fructuosa, Microsoft anunció la compra de la compañía finlandesa por 7.500 millones de dólares, justo cuando comenzaban a surgir rumores sobre el lanzamiento futuro de un smartphone de Nokia con Android.
Nokia Normandy sustituiría a la familia Asha y estaría orientado a la gama baja
Obviamente, tras esa compra de Nokia por parte de Microsoft, esos rumores fueron a la basura, pues era impensable ver un Nokia con Android cuando dicho sistema operativo es precisamente el principal rival que Microsoft tiene en su particular guerra por hacerse un hueco en el mercado de la telefonía móvil. Sin embargo, parece que ambas compañías no opinan lo mismo, pues ya son varias las fuentes (entre ellas la archiconocida cuenta de Twitter @evleaks) las que han mostrado imágenes de prensa (las cuales evidencian que su lanzamiento es casi inminente) y han filtrado información sobre el proyecto Nokia Normandy, nombre con el que se conoce internamente al primer smartphone Nokia con Android en su interior.

Sobre este smartphone de Nokia con Android conocemos bastante poco, más allá de que será el primer smartphone de la compañía que incorpore el sistema operativo de Google. Los rumores apuntan a que la gama Normandy sustituirá a la gama Asha (destinada a mercados emergentes principalmente), por lo que estaríamos ante smartphones de gama baja. Asimismo, se habla de que no incorporará Android como tal, sino que será un fork propio, de forma que Nokia puede beneficiarse de la gran cantidad de aplicaciones de la Google Play Store pero mantener una estética y una apariencia similar a la que ofrece en sus dispositivos Lumia con Windows Phone. Más o menos, una estrategia similar a la que hemos visto en Amazon con sus Kindle Fire HD.

¿Sería acertada esta estrategia?

Nokia con Android

Esa es la pregunta que muchos nos hacemos ahora mismo. Y es que, como dije en los párrafos anteriores, el lanzamiento de un smartphone Nokia con Android es justo lo contrario a lo que esperábamos (y lo más normal) tras conocer la compra de la compañía por parte de Microsoft.

Si tomamos a Nokia como una compañía totalmente independiente a Microsoft, estos dispositivos con Android son, sin duda, una gran estrategia, pues les permiten cubrir un nicho de mercado como es la gama baja con un sistema operativo mucho más rico (especialmente en aplicaciones) que el que los Asha ofrecían hasta ahora.

Nokia con Android

La gama baja es muy importante para Windows Phone, y este movimiento le perjudicaría seriamente
Sin embargo, si tomamos a Nokia como lo que es actualmente (una compañía que pertenece a Microsoft), el lanzamiento de smartphones de gama baja con Android es una mala idea. Y es que, si nos fijamos en las estadísticas del 2013, la principal responsable del crecimiento que la plataforma ha experimentado es la gama baja (smartphones como el Lumia 520 o el Lumia 620). Por lo tanto, si lanzan smartphones Nokia con Android, estos rivalizarían con los smartphones Lumia de gama baja (los cuales corren Windows Phone). Y, casi con total seguridad, la mayoría de usuarios tenderán hacia el smartphone con Android frente al smartphone con Windows Phone simplemente por su ecosistema de aplicaciones. Esto se traduciría en un menor número de ventas por parte de Nokia y, por consiguiente, menos smartphones con el sistema operativo de Microsoft vendidos. Es decir, estos smartphones de Nokia con Android golpearían fuertemente al ecosistema de Microsoft en el que probablemente sea su pilar principal: la gama baja.

Es cierto que este proyecto Normandy podría haber comenzado antes de que la compra de Nokia por parte de Microsoft se cerrase –aunque, según diversas fuentes, llevaba negociándose desde el MWC 2013–, pero lo más natural y sensato es que tras hacerse oficial dicha compra, este proyecto se hubiese cancelado por completo, pues, como dije anteriormente, esto perjudica claramente a Microsoft, quien precisamente ha comprado a la compañía finlandesa hace escasos meses.