En un chat desde Moscú, Edward Snowden ha respondido a una serie de preguntas acerca de su pasado, presente y futuro. Ha aprovechado su charla para opinar sobre la posibilidad de volver a pisar su país de origen, algo que parece desear pero que sabe que pondría en grave peligro sus derechos y libertad.

En FreeSnowden (Snowden libre), el ex agente de la CIA ha estado respondiendo a preguntas sobre la propuesta del fiscal general Eric Holder, quien afirmó estar dispuesto a "iniciar conversaciones" con el acusado si éste asume la responsabilidad de los hechos. En julio del año pasado, Holder ya había prometido "no ejecutar" a Snowden si regresaba a Estados Unidos.

El fiscal general está dispuesto a "iniciar conversaciones"
Curiosamente, Snowden no aceptó preguntas sobre la propuesta de Holder, aunque si habló sobre la posibilidad de regresar a territorio estadounidense. Como él bien sabe, allí no le esperarían con los brazos abiertos y se enfrentaría a un juicio "ejemplificador", al igual que le ocurrió a otros "chivatos":

Regresar a los Estados Unidos creo que es la mejor solución para el Gobierno, el público y para mí mismo.

Desgraciadamente para él, sabe que tan pronto pise suelo norteamericano le estará esperando un juicio que difícilmente vaya a permitirle defenderse adecuadamente. Snowden ha declarado que "es especialmente frustrante, no existe la posibilidad de tener un juicio justo. Ni habría manera de que pueda regresar a casa y llevar mi caso ante un jurado".

Como vemos, existe un acercamiento entre ambas partes. Lo que estamos presenciando es una especie de partida de poker, donde se ven algunas cartas pero se están "tirando faroles" con las apuestas de cada uno para ver la reacción del contrario. Las filtraciones de Snowden han dañado muchísimo la imagen de Estados Unidos (nacional e internacionalmente) y, conociendo cómo suele responder la justicia, eso no quedaría impune de ninguna manera.