El potencial de las células madre en medicina regenerativa es inmenso, ya que pueden dar lugar a líneas celulares más especializadas. De este modo, si consiguiéramos obtener un repositorio de este tipo de células, podríamos usarlas para realizar trasplantes o en la reparación de tejidos dañados tras un accidente.

La fuente convencional de obtención de células madre había sido su extracción a partir de embriones humanos. Sin embargo, las considerables controversias éticas y sociales que producía esta metodología, hicieron que la investigación explorara nuevas vías para producir células madre.

El gran reto: obtener células madre sin usar embriones

Una de estas alternativas la propuso Shinya Yamanaka en 2006, mediante un procedimiento conocido como reprogramación celular. La introducción de cuatro genes específicos en células ya adultas, hacía que volvieran a presentar características de células madre: se trataba de las células iPS. Tan exitoso fue este procedimiento, que logró el Premio Nobel de Medicina o Fisiología en 2012.

Parecía que la obtención de células madre mediante reprogramación genética era el método adecuado para "fabricarlas". De hecho, una investigación española realizada en 2013 consiguió obtener así células madre de forma directa en un ser vivo.

Nunca un método para obtener células madre había sido tan simple

Un trabajo de investigación publicado ahora en Nature ha logrado una técnica mucho más simple y rápida para reprogramar células adultas: estresarlas. Un simple cambio de pH en el medio donde se cultivan estos tipos celulares sirve para fabricar células madre in situ. En otras palabras, hacer más ácido el líquido donde crecen estas células especializadas serviría para obtener poblaciones de células madre.

El proceso de conversión ha sido denominado por los investigadores japoneses como STAP (stimulus-triggered acquisition of pluripotency). Se trata de una aplicación de estrés importante, pero no lo "suficientemente fuerte" como matar a las células adultas.

No solo eso, sino que los resultados publicados en Nature demuestran que su plasticidad es elevada. ¿Qué significa esto? Las células STAP obtenidas pueden dar lugar a líneas celulares presentes en los embriones e incluso extraembrionarias.

Su trabajo es muy relevante, ya que ayuda a simplificar la forma en la que obtenemos células madre. Esta metodología tan sencilla aún debe ser estudiada en profundidad, como explican desde el centro de investigación RIKEN. En el futuro, será imprescindible conocer los mecanismos moleculares que subyacen a esta conversión celular tan simple. Sin duda, este avance es un paso gigantesco para la investigación sobre células madre.

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