El CES es la oportunidad que tienen muchos fabricantes de accesorios de vehículos de presentar algo diferente o revolucionario. Habitualmente lo que nos enseñan dista bastante de llegar al mercado en relativamente poco tiempo, pero ayer Audi cambio el concepto de cómo hay que hacer el interior de un coche y llevarlo a producción en un año. Bosch se une a la ola de presentar algo realista y lo hace con un sistema de aparcamiento automático que podría instalarse en los coches antes de que acabe 2014.

Este sistema de aparcamiento automático se basa en sensores de ultrasonidos y cámaras de vídeo conectados a un complejo ordenador que analiza con gran detalle todo lo que sucede en el entorno. Según Tim Frasier, presidente regional de Bosch Automotive Electronics North America, este sistema podrá emplearse hasta en los aparcamientos más pequeños como los que existen en algunas regiones de Europa.

Frasier avisó que ya existe un fabricante interesado que llevará a producción este sistema de aparcamiento automático, pero no desveló cual es. Entre mis suposiciones están Audi, que ya presentó en la edición anterior del CES un sistema que funciceonaba exactamente igual. Y viendo la apuesta que está realizando en materia de tecnología no me extrañaría nada.

El sistema se controlará por medio del smartphone y una aplicación dedicada que se conectará al vehículo y desde la que daremos la orden tanto de aparcar como de desaparcar. Parece del futuro pero que no os extrañe que en pocos años veamos a bastantes usuarios dejando sus vehículos a la entrada de los centros comerciales dejando al coche la tarea de aparcar. Para recoger el vehículo el conductor tan solo tendrá que aviarle usando la aplicación.