La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en colaboración con la Universidad Autónoma de Nuevo León se encuentra desarrollando actualmente una curiosa investigación científica bajo el nombre clave de Andamios Celulares, la cual tiene la peculiar meta de lograr procesos de regeneración de huesos a partir de células madre en pacientes de labio leporino. Los injertos utilizados en ellos cumplen generalmente con la función de restaurar ciertas funciones biológicas, mimetizándose con la parte del cuerpo donde son insertados, sin embargo los andamios celulares irían un paso más lejos, al funcionar como sustitutos biológicos que repararían y mejorarían la función de tejidos, todo a partir de una base, resultado de la combinación de soportes para generar hueso y células madre que cumplen con estas funciones.

Los estudios, desarrollados en el Hospital Gea González de la Ciudad de México, bajo la supervisión de la doctora Lizeth Fuentes Mera y su equipo en la Universidad de Nuevo León, han sido publicados por la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), resaltando la experimentación de este grupo de científicos con grupos de células madre obtenidas de la membrana amniótica, para realizar cultivos que ayudaran a analizar su capacidad de diferenciación.

Universidad Nacional Autonoma de México
AZ

La subpoblación denominada CD105, según relata el comunicado de la AMC, fue la elegida por los investigadores para desarrollar este proyecto, debido a su capacidad para diferenciarse en osteoblastos (células óseas capaces de convertir colágeno en hueso), las cuáles, gracias a su proceso especial de formación en la etapa de mineralización, permiten fijarse y funcionar mejor que un injerto, compuesto al 100% por material biológico no sintético. Así describe Fuentes Mera la trayectoria de su proceso:

Fue necesario ir diseccionando las etapas de las células y ver cuál era la mejor subpoblación y cuál era el mejor momento para poder trasplantar al paciente. Nosotros creamos un núcleo de mineralización, con el que esperamos que células del mismo paciente empiecen a poblar y a mineralizar. Ahora en el cuarto de cultivo se gotean las células dentro del andamio y esperamos 9 días, pues es el momento en que la célula llega a la etapa de mineralización, y cuando está listo el andamio para ser trasladado al paciente.

Gracias a sus cualidades especiales, las células óseas se convirtieron en la materia clave de los Andamios Celulares, ya que facilita una fijación perfecta en la zona donde es injertada. Hasta el momento se han realizado algunas pruebas de implantes con Andamios Celulares de hueso de bovino, de manera que dichas células puedan generar hueso para reconstruir parte del paladar afectado por esta condición médica. El alcance de su aplicación aún está por investigarse a fondo.