En España, a pesar del "optimismo" de los políticos, seguimos viviendo inmersos en una tremenda crisis económica: rescates bancarios, subida de impuestos, recortes sociales... El sector financiero sigue sin hacer fluir el crédito y, por tanto, estrangula tanto a las empresas y emprendedores como a los particulares. Para un particular conseguir un crédito es complicado y, en muchos casos, las condiciones contractuales son demasiado estrictas y abusivas; por otro lado, el ahorrador tampoco le saca partido a su dinero a pesar de lo que puede llegar a ganar un banco con la emisión de crédito. Con la idea de acercar oferta y demanda, Zank, una startup española, se ha propuesto reformular los préstamos mediante el "P2P lending".

¿P2P lending? ¿Préstamos entre personas? Básicamente, la idea no dista mucho de los préstamos entre amigos o familiares aunque, eso sí, el alcance es mucho más amplio porque extiende el área de influencia a terceros que no tenemos por qué llegar a conocer personalmente. El objetivo está bastante claro, llegar a donde la banca no quiere llegar o abusa de su poder con condiciones extremadamente severas; un nicho de mercado interesante en el que Zank puede hacer mucho ruido.

Los "préstamos P2P" (también conocidos como "préstamos entre personas", crowdlending, P2P lending o social lending) son una fórmula que lleva tiempo funcionando en países como Estados Unidos (donde Lending Club ha prestado ya más de 2.000 millones de dólares) o Reino Unido pero, en el caso de España, son algo bastante nuevo si lo trasladamos fuera de nuestro entorno de confianza (amigos y familiares) y que se ha transformado en una startup con un futuro prometedor gracias a 3 jóvenes de poco más de 30 años que han pasado por el programa de Plug & Play.

zank

Como en cualquier préstamo, la propuesta de Zank no está libre de intereses y, evidentemente, el "inversor" que presta dinero percibe ganancias y el usuario que recibe el préstamo asume el interés a pagar. Sin embargo, la idea es romper con el abuso así que las fórmulas que se aplican permiten al inversor obtener entre un 5% y 15% de ganancias (mucho más de lo que puede llegar a ofrecer un banco) y el usuario sufre un interés mucho más ajustado que el que puede llegar a ofrecer un banco en un crédito personal.

¿Y cómo funciona Zank? El funcionamiento es similar al de otras iniciativas orientadas a acercar "oferta y demanda", como por ejemplo Airbnb; los usuarios se registran en la web del servicio tanto para ofrecer crédito como para solicitar uno. La base del servicio es la "confianza mutua" y, por tanto, los usuarios que quieran solicitar crédito deberán acreditar su solvencia y el bajo riesgo que supone prestarles dinero así como la cantidad que solicitan o las cuotas que están dispuestos a pagar; los inversores tendrán acceso a los solicitantes y podrán decidir a quién le prestan dinero.

zank

La fórmula que plantea Zank es bastante interesante, los inversores podrían obtener retorno de sus propios ahorros asumiendo un riesgo no muy alto si, por ejemplo, estudian bien los perfiles de los solicitantes y diversifican las inversiones que realizan. El servicio aún es joven y esperan hacer mucho ruido durante 2014 aunque, eso sí, no estarán solos porque en España ya existe otra iniciativa similar (Comunitae).