Hace tan sólo unos días que OCZ, la compañía que puede decir con orgullo que ha popularizado los SSD a nivel de consumo se declaró en quiebra. Las pérdidas no parecían tener fin tras cinco años sin cosechar beneficio alguno y los problemas de contabilidad terminaron por destruir económicamente a la empresa.

Bajo esta situación no le faltaron novias a OCZ, una empresa que también fabrica memorias para dispositivos y almacenamiento en la nube. Toshiba compra OCZ para favorecer precisamente su departamento dedicado a la creación de discos duros de estado sólido en conjunción con su tecnología NAND. Seiichi Mori, vicepresidente de la firma, lo dejaba muy claro en el comunicado remitido por la compañía:

Estamos muy emocionados de poder informar sobre esta oportunidad. Si nuestra apuesta resulta exitosa, la combinación de nuestra tecnología líder NAND (flash) y la experiencia de OCZ en memoria SSD (solid-state drive) nos permitirá reforzar la posición de Toshiba.

Toshiba compra OCZ

Toshiba compra OCZ por 35 millones de dólares, una cantidad muy pequeña por hacerse con todos los activos de la empresa norteamericana: hardware, software, controladores propietarios y firmware. Toshiba se ha comprometido a hacerse cargo de la quiebra de OCZ proporcionando la financiación suficiente para seguir operando mientras dure el proceso de compra.

La estrategia de Toshiba con esta adquisición es postularse como la compañía líder en materia de memorias SSD, un producto que está comenzando a cosechar una demanda muy elevada gracias a los tablets y smartphones, pero sobre todo, al almacenamiento en la nube.

El Consejo de Administración de OCZ ya ha aprobado la operación y el acuerdo podría cerrarse en unos 60 días por lo que hasta principios del próximo año no veremos a Toshiba al frente de OCZ. Como dato, tras anunciarse el acuerdo, Toshiba se disparaba en el mercado tecnológico estadounidense Nasdaq un 131%.